BMW 123d 3p · 204 CV (2010-2012)

2007
Gasóleo
RWD
Manual 6v
BMW Serie 1 - Vista 1
BMW Serie 1 - Vista 2
BMW Serie 1 - Vista 3
BMW Serie 1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 1

Potencia

204CV

Par

400Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

135g/km

0-100 km/h

6.9s

Vel. Máx.

238km/h

Peso

1485kg

Precio

34,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

51 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito51 L
Maletero330 L

Análisis detallado del BMW 123d 3p · 204 CV (2010-2012)

Descripción general

El BMW 123d de 2010 es una declaración de intenciones. En un mundo que empezaba a dudar del diésel, BMW lanzó este compacto de 3 puertas con un motor que desafiaba toda lógica: 204 caballos de pura emoción y un par motor arrollador. Es la esencia de la marca bávara concentrada en un frasco pequeño, una promesa de diversión y prestaciones con cada arranque.

Experiencia de conducción

Conducir este Serie 1 es una experiencia visceral. El empuje de sus 400 Nm de par te pega al asiento desde apenas 2000 revoluciones, catapultándote de 0 a 100 en menos de 7 segundos. La tracción trasera te invita a jugar en cada curva, comunicando todo lo que pasa bajo las ruedas con una fidelidad que enamora. El cambio manual de 6 velocidades es preciso y mecánico, convirtiendo cada trayecto en un diálogo entre el hombre y la máquina.

Diseño y estética

Su carrocería de 3 puertas le confiere una silueta atlética y musculosa, más cercana a un coupé que a un compacto convencional. El largo capó y los cortos voladizos son puro ADN de BMW, un diseño que grita dinamismo incluso en parado. Por dentro, el habitáculo te abraza con un puesto de conducción perfecto y materiales de calidad, aunque con la sobriedad alemana característica que prioriza la función sobre el artificio.

Tecnología y características

El corazón de esta bestia es su motor diésel de 2.0 litros con doble turbo, una obra de ingeniería que en su día fue revolucionaria. Ofrecer 204 CV con un consumo medio homologado de solo 5.1 litros era una proeza. Además, contaba con tecnologías como el sistema Start-Stop para mejorar la eficiencia en ciudad y un chasis afinado con suspensiones independientes que garantizaban un comportamiento de primer nivel.

Competencia

En su época, se enfrentó a titanes como el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD. Ambos eran excelentes coches, muy rápidos y bien construidos, pero ninguno podía ofrecer la pureza y el carácter que aportaba la propulsión trasera del BMW. El Serie 1 jugaba en su propia liga, la de los compactos para puristas de la conducción, sacrificando algo de espacio interior por una sonrisa imborrable en cada puerto de montaña.

Conclusión

El BMW 123d no es solo un coche, es una pieza de culto para los amantes del motor. Representa una era en la que un diésel podía ser el alma de un deportivo. Es un vehículo pasional, exigente y tremendamente gratificante, que combina prestaciones de infarto con una usabilidad diaria sorprendente. Un futuro clásico que demostró que la emoción al volante no entiende de combustibles.