Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
122CV
Par
185Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1365kg
Precio
26,925€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 116i 3p Aut. · 122 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW Serie 1 de 2010 es mucho más que un simple compacto; es la puerta de entrada al universo de sensaciones de BMW. Con su carrocería de 3 puertas y una configuración única de propulsión trasera en su segmento, este 116i promete una conexión pura con el asfalto, encapsulando el espíritu de la marca en un formato ágil y accesible.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de 122 CV late con suavidad y progresividad. Aunque no es un deportivo radical, su chasis equilibrado y la propulsión trasera te invitan a disfrutar de cada curva, transmitiendo una agilidad y un aplomo que enamoran. La caja automática de 6 velocidades gestiona la potencia con fluidez, permitiéndote centrarte en la gratificante sensación de guiar un coche que se siente vivo y comunicativo, una auténtica extensión de tus intenciones.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. El largo capó y el habitáculo retrasado gritan 'propulsión trasera' desde lejos. Las líneas esculpidas le otorgan una musculatura contenida y una presencia que ha envejecido con una gracia admirable. Por dentro, te abraza un puesto de conducción orientado al piloto, con la sobriedad y calidad de materiales que esperas de Múnich, creando una atmósfera íntima y deportiva.
Tecnología y características
Para su época, este Serie 1 integraba tecnología pensada para el placer de conducir. El motor de inyección directa y construcción en aluminio era eficiente, y la dirección con asistencia eléctrica ofrecía precisión. Aunque hoy su equipamiento pueda parecer sencillo, elementos como el control de estabilidad y un chasis afinado con esmero demuestran que la verdadera tecnología de este BMW reside en su ingeniería dinámica.
Competencia
En un mercado dominado por la tracción delantera, sus rivales directos como el Audi A3 o el Mercedes-Benz Clase A ofrecían lujo y tecnología, pero ninguno podía replicar su carácter único. El Volkswagen Golf se postulaba como una alternativa racional y de gran calidad, pero el BMW jugaba en su propia liga gracias a su alma de propulsión.
Conclusión
El BMW 116i no es un coche que se elige con la cabeza, sino con el corazón. Es la compra perfecta para quien prioriza las sensaciones de conducción y el pedigrí de una marca legendaria por encima del espacio interior o la última novedad tecnológica. Representa una forma pura y accesible de experimentar por qué BMW es la máquina de conducir definitiva.




