Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
258CV
Par
310Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1475kg
Precio
42,271€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
190 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 3p Aut. · 258 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW 130i de 2007 es una oda a la conducción en su estado más puro. En una era donde los compactos deportivos comenzaban a estandarizarse, BMW se atrevió a crear una criatura única: un chasis compacto, un motor atmosférico de seis cilindros en línea y propulsión trasera. Es más que un coche; es una declaración de intenciones, un tesoro para los puristas que buscan una conexión visceral con la carretera.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 130i es redescubrir el placer de conducir. El corazón de la experiencia es su motor de 3.0 litros y 258 CV. La entrega de potencia es lineal, adictiva, acompañada de un aullido metálico que eriza la piel a medida que sube de vueltas hasta las 6600 rpm. La propulsión trasera te empuja a la salida de cada curva con una nobleza y una agilidad que sus rivales de tracción delantera o total no podían replicar. Es un coche que te habla, que te exige y que te recompensa con una sonrisa imborrable en cada trayecto.
Diseño y estética
Su diseño es una consecuencia directa de su mecánica. El largo capó para albergar el motor longitudinal, el habitáculo retrasado y los cortos voladizos gritan 'BMW' desde cada ángulo. La carrocería de 3 puertas acentúa su carácter egoísta y deportivo. No es un coche que busque impresionar con adornos, sino con proporciones perfectas que han envejecido con una elegancia atemporal, insinuando la bestia que se esconde bajo la piel.
Tecnología y características
La tecnología del 130i no reside en pantallas táctiles ni en asistentes de conducción, sino en su brillante ingeniería mecánica. El bloque motor de aluminio y magnesio para aligerar peso, la sofisticada suspensión trasera de paralelogramo deformable y un reparto de pesos casi perfecto son su verdadera carta de presentación. La dirección eléctrica y el chasis están calibrados para sentir la carretera, no para aislarte de ella. Es tecnología al servicio de la emoción.
Competencia
Encontrar un rival directo para el 130i es una tarea casi imposible. Modelos como el Audi A3 3.2 V6 quattro o el Volkswagen Golf R32 ofrecían potencias similares y motores de seis cilindros, pero su configuración de tracción total les daba un carácter muy diferente, más seguro y predecible. El BMW jugaba en su propia liga, la de los compactos de propulsión trasera, una categoría que él mismo inauguró y casi clausuró, ofreciendo una experiencia mucho más cruda y gratificante para el conductor experto.
Conclusión
El BMW 130i es una joya, un futuro clásico que representa el fin de una era dorada para los motores atmosféricos. Es la prueba de que no se necesita una potencia desorbitada para crear un coche inolvidable, sino un equilibrio perfecto entre motor, chasis y alma. Es una máquina con un corazón enorme en un cuerpo compacto, una compra pasional que seguirá emocionando a sus afortunados propietarios durante décadas.




