Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
265CV
Par
315Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
198g/km
0-100 km/h
6.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1475kg
Precio
40,678€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 3p Aut. · 265 CV (2007)
Descripción general
El BMW 130i de 2007 es una oda a la conducción en su estado más puro. En un mundo que empezaba a rendirse al downsizing y la tracción delantera, BMW se atrevió a crear un compacto único: un motor de seis cilindros en línea, atmosférico y de 3.0 litros, enviando 265 caballos de pura emoción directamente a las ruedas traseras. Es la receta clásica de BMW, destilada en el frasco más pequeño y rebelde de la gama.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia que inunda los sentidos. El rugido melódico y metálico del seis cilindros al subir de vueltas es adictivo, una sinfonía mecánica que ya no se fabrica. La entrega de potencia es lineal, contundente y sin el retardo de un turbo. Sientes cómo el eje trasero te empuja a la salida de cada curva, mientras la dirección te comunica con precisión cada detalle del asfalto. Es un coche que no solo se conduce, se siente y se vive con una intensidad abrumadora.
Diseño y estética
Su carrocería de 3 puertas acentúa su carácter deportivo y egoísta. El largo capó, necesario para albergar el motor longitudinal, y los cortos voladizos le confieren unas proporciones atléticas y musculosas. Es un diseño que grita 'tracción trasera' desde cualquier ángulo, una silueta compacta pero llena de la promesa de un rendimiento excepcional, un lobo con piel de cordero que no intenta ocultar del todo su verdadera naturaleza.
Tecnología y características
La joya de la corona es su motor, una obra de ingeniería con bloque de aluminio y magnesio para aligerar peso, algo muy avanzado para su época. La inyección indirecta y la ausencia de turbo lo convierten en un propulsor fiable y de respuesta instantánea. La caja de cambios automática de 6 velocidades ofrecía un buen equilibrio entre confort y deportividad, mientras que la dirección con asistencia eléctrica ya apuntaba al futuro de la marca, sin perder la conexión con la carretera.
Competencia
En su momento, pocos se atrevieron a plantarle cara. Sus rivales más directos eran el Audi A3 3.2 V6 quattro y el Volkswagen Golf R32. Ambos ofrecían motores de seis cilindros y potencias similares, pero su arquitectura de motor transversal y tracción total proponían una experiencia de conducción muy diferente, más segura y filtrada, pero carente de la pureza y el carácter juguetón de la propulsión trasera del BMW.
Conclusión
El BMW 130i es más que un coche; es una declaración de principios. Un compacto que se niega a comprometer la diversión y la emoción en el altar de la practicidad. Hoy es un clásico moderno, un tesoro para los puristas que buscan una conexión mecánica auténtica, un recordatorio de una época dorada en la que el placer de conducir era el objetivo principal. Un coche para guardar y disfrutar.




