Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
258CV
Par
310Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1450kg
Precio
39,800€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
190 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 3p · 258 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW 130i es una oda a la conducción en su estado más puro. En un cuerpo compacto y ágil, BMW tuvo la audacia de instalar un majestuoso motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros, enviando toda su fuerza al eje trasero. Es la receta clásica de la marca, una fórmula que hoy se siente como un tesoro perdido, un coche creado no para ir del punto A al B, sino para disfrutar cada curva del camino.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia visceral. El sonido del seis cilindros atmosférico al subir de vueltas hasta las 6600 rpm es una melodía adictiva que los motores turbo modernos no pueden replicar. Con 258 caballos y un cambio manual de seis velocidades, la conexión hombre-máquina es total. La propulsión trasera te permite jugar con la zaga, sintiendo cómo el coche rota a tu voluntad. Acelera con una contundencia lineal y noble, alcanzando los 100 km/h en solo 6 segundos, pero las cifras no cuentan toda la historia; es la sensación de empuje ininterrumpido y el equilibrio perfecto del chasis lo que enamora.
Diseño y estética
Su carrocería de tres puertas le confiere una silueta musculosa y deportiva, casi de pequeño coupé. Las proporciones son inconfundiblemente BMW, con un capó largo que esconde la joya mecánica y una cabina retrasada. No es un coche que grite su potencial a los cuatro vientos; su elegancia es discreta, la de un atleta que no necesita alardear de su fuerza. Es un diseño atemporal que envejece con una dignidad excepcional.
Tecnología y características
La tecnología del 130i está al servicio de la dinámica, no de la distracción. El corazón es su motor, una obra de ingeniería con bloque de aluminio y magnesio para aligerar peso sobre el eje delantero. El chasis se beneficia de una sofisticada suspensión trasera de paralelogramo deformable y una dirección con asistencia eléctrica precisa que comunica lo que sucede en el asfalto. Es la cumbre de la ingeniería analógica de BMW, justo antes de la era digital masiva.
Competencia
En su época, pocos se atrevieron a desafiarlo con la misma filosofía. El Volkswagen Golf R32 ofrecía un V6 pero con tracción total, una aproximación más segura pero menos purista. El Audi S3, con su motor turbo de cuatro cilindros y tracción Quattro, era eficaz y rapidísimo, pero carecía del alma y el sonido del motor atmosférico de BMW. El 130i era, y sigue siendo, único en su especie por su carácter de propulsión trasera y su motor de aspiración natural.
Conclusión
El BMW 130i no es solo un coche, es una declaración de principios. Es un compacto para verdaderos entusiastas, un futuro clásico que representa el fin de una era dorada de motores atmosféricos y sensaciones puras. Conducirlo es un privilegio, una experiencia emocional que se graba en la memoria. Es una máquina que te hace buscar excusas para salir a la carretera, un recordatorio de por qué nos apasiona conducir.




