Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
258CV
Par
310Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1450kg
Precio
39,000€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 3 puertas
330 L
53 L
190 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 3p · 258 CV (2009-2010)
Descripción general
El BMW 130i es una declaración de intenciones, un coche que desafió las convenciones de su tiempo. En un cuerpo compacto de Serie 1, BMW instaló su alma: un glorioso motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros, enviando 258 caballos de pura raza al eje trasero. Es la receta clásica del placer de conducir, una joya casi extinta que hoy se siente más especial que nunca.
Experiencia de conducción
Conducir un 130i es una experiencia visceral que te reconecta con la esencia del automovilismo. El sonido del motor atmosférico subiendo de vueltas es una melodía adictiva, una entrega de potencia lineal y elástica que te empuja sin descanso. Cada cambio con la caja manual es un acto mecánico preciso y satisfactorio, mientras el chasis, con su reparto de pesos perfecto y la propulsión trasera, te invita a jugar en cada curva. Sientes la carretera en tus manos, una comunicación pura y sin filtros que los coches modernos han olvidado.
Diseño y estética
Su diseño es sutil pero delata su naturaleza. El largo capó no es un capricho estético, sino la consecuencia de albergar un motor longitudinal de seis cilindros. La carrocería de tres puertas le confiere un perfil dinámico y atlético, sin estridencias. Por dentro, el habitáculo es un santuario para el conductor, con una ergonomía impecable y materiales de calidad, aunque su estética sobria refleje su época. Todo está pensado para centrarse en lo que de verdad importa: la conducción.
Tecnología y características
La tecnología de este coche no reside en pantallas táctiles, sino en su brillante ingeniería mecánica. El motor N52, construido en aluminio y magnesio para aligerar el peso sobre el eje delantero, es una obra de arte. El chasis, con una sofisticada suspensión trasera multibrazo y un reparto de pesos cercano al 50/50, es la base de su comportamiento sublime. La dirección y los frenos están a la altura, creando un conjunto armónico y eficaz que prioriza la dinámica sobre los gadgets.
Competencia
En su momento, el 130i jugó en una liga propia. Rivales como el Audi A3 3.2 V6 o el Volkswagen Golf R32 ofrecían motores de seis cilindros, pero se encomendaban a la tracción total, siendo más pesados y menos puros en su respuesta. Quizás el Alfa Romeo 147 GTA se le acercaba en pasión, pero su tracción delantera ofrecía un carácter muy diferente. El BMW era la única opción para quien buscase la pureza y el equilibrio de un compacto de propulsión trasera.
Conclusión
El BMW 130i es mucho más que un coche rápido; es un clásico moderno y una máquina de generar sonrisas. Representa una filosofía en peligro de extinción, la del disfrute analógico y la conexión hombre-máquina. No es el más práctico ni el más eficiente, pero las sensaciones que ofrece a cambio son impagables. Es una inversión en felicidad para cualquier entusiasta del motor, un coche que no solo te lleva a sitios, sino que te hace sentir vivo en el trayecto.




