Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
143CV
Par
300Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
140g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1420kg
Precio
30,598€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 118d 5p Aut. · 143 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW Serie 1 de 2007 no era un compacto más; era una declaración de intenciones. En un mar de tracciones delanteras, BMW se atrevió a lanzar un coche para el pueblo con el alma de sus hermanos mayores: propulsión trasera. Este 118d automático encapsula la promesa de una conducción pura y emocionante, envuelta en un formato práctico para el día a día, un vehículo que te susurra al oído que cada semáforo en verde es una oportunidad.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir cómo el coche cobra vida. Los 143 caballos del motor diésel empujan con decisión desde bajas vueltas gracias a sus 300 Nm de par, y la caja automática de 6 velocidades gestiona la potencia con suavidad y eficacia. Pero la verdadera magia reside en su chasis. La propulsión trasera te conecta con el asfalto de una forma íntima, permitiendo un paso por curva ágil y equilibrado que te saca una sonrisa. Es un coche que no solo te lleva, sino que te hace sentir cada kilómetro.
Diseño y estética
Su estética, con ese capó alargado y la cabina retrasada, grita 'propulsión trasera' desde cualquier ángulo. Es un diseño musculoso y compacto que ha envejecido con una personalidad arrolladora. Por dentro, el habitáculo te abraza, con un puesto de conducción orientado al piloto y materiales de calidad que confirman su estatus premium. Aunque el espacio en las plazas traseras es justo, la atmósfera que se respira es de pura deportividad y atención al detalle.
Tecnología y características
Para su época, este Serie 1 estaba a la vanguardia. El motor de aluminio con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable era una pieza de ingeniería enfocada en el rendimiento y la eficiencia, como demostraba su sistema Stop/Start. La dirección con asistencia eléctrica y un chasis con suspensiones independientes en ambos ejes eran la base de su comportamiento dinámico. No tenía las pantallas de hoy, pero su tecnología estaba donde importaba: bajo la piel.
Competencia
En el olimpo de los compactos premium, se batía en duelo directo con el elegante Audi A3 y el práctico Mercedes-Benz Clase A. Ambos ofrecían calidad y prestigio, pero ninguno podía replicar la experiencia de conducción pura que ofrecía la propulsión trasera del BMW. Era el coche para quien no se conformaba y buscaba algo más que un simple medio de transporte, un coche con un carácter deportivo innegociable que lo diferenciaba de toda la competencia.
Conclusión
El BMW 118d de esta generación es mucho más que un coche; es una experiencia. Es la elección pasional para quien valora las sensaciones al volante por encima de todo. Representa la puerta de entrada al universo de la conducción BMW, un compacto que sacrifica algo de espacio para entregar un alma deportiva inigualable. Un coche que, incluso hoy, sigue siendo especial y capaz de enamorar a quien busca la esencia del placer de conducir.




