Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
7.1s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1495kg
Precio
36,236€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 5p Aut. · 204 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW 123d de la generación E87 no era un compacto cualquiera. Fue la audaz declaración de BMW de que la máxima deportividad y la eficiencia diésel podían coexistir en un frasco pequeño. Un coche que, bajo su apariencia de Serie 1, escondía un corazón de atleta con 204 caballos, listo para desafiar a vehículos de segmentos superiores y robarte el aliento en cada aceleración.
Experiencia de conducción
Conducir este coche es una experiencia visceral. El empuje de sus 400 Nm de par desde apenas 2000 revoluciones te pega al asiento de una forma adictiva, mientras la propulsión trasera te regala un dinamismo puro, una conexión con el asfalto que sus rivales de tracción delantera solo podían soñar. Cada curva se convierte en una invitación a jugar, sintiendo cómo el coche rota con una agilidad y precisión soberbias. La caja automática de 6 velocidades gestiona la potencia con inteligencia, permitiéndote disfrutar de una conducción tan relajada como brutalmente deportiva.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundiblemente BMW, con un capó largo y un habitáculo retrasado que gritan 'propulsión trasera'. Es una silueta musculosa y compacta que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el ambiente es sobrio y orientado al conductor, con materiales de alta calidad que te recuerdan que estás en un coche premium. Aunque el espacio en las plazas traseras es su punto débil, la atmósfera que se respira es la de una máquina hecha por y para el placer de conducir.
Tecnología y características
Bajo el capó latía una joya de la ingeniería de su tiempo: el motor diésel de 2.0 litros con doble turbo secuencial. Esta tecnología permitía una entrega de potencia lineal y contundente en todo el rango de revoluciones, eliminando casi por completo el 'lag'. Además, incorporaba soluciones de EfficientDynamics como el sistema Start-Stop para optimizar el consumo. Su chasis, con una elaborada suspensión multibrazo trasera y una dirección precisa, era la base perfecta para un comportamiento dinámico de primer nivel.
Competencia
En su época, se enfrentó principalmente al Audi A3 2.0 TDI de 170 CV y al Mercedes-Benz Clase A. Sin embargo, ninguno podía replicar la sensación única de la propulsión trasera del BMW. El Audi ofrecía la seguridad de la tracción Quattro y un interior de referencia, mientras que el Mercedes apostaba más por el confort y la practicidad. El BMW 123d jugaba en su propia liga, la de los compactos para puristas de la conducción.
Conclusión
El BMW 123d es mucho más que un simple coche diésel. Es un icono para los entendidos, un compacto que demostró que la diversión al volante no estaba reñida con un consumo contenido. Representa una época en la que BMW se atrevió a crear un producto único, pasional y radicalmente diferente al resto. Un coche que, a día de hoy, sigue despertando emociones y siendo un objeto de deseo para quien valora la conducción por encima de todo.




