Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
7.1s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1495kg
Precio
37,075€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
51 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 5p Aut. · 204 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW Serie 1 123d de 2010 es una declaración de intenciones. En un mundo de compactos de tracción delantera, BMW se atrevió a crear una máquina única, uniendo la practicidad de una carrocería de cinco puertas con el alma de un deportivo de propulsión trasera y un motor diésel que desafiaba toda lógica. No era solo un coche, era una experiencia esperando a ser desatada.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata. Los 204 caballos y, sobre todo, los 400 Nm de par te pegan al asiento con una contundencia que sorprende en un diésel. La propulsión trasera dibuja las curvas con una pureza adictiva, permitiendo que el morro entre con precisión mientras la zaga insinúa un baile que tú controlas. La caja automática de 6 velocidades es suave en ciudad y decidida cuando le exiges, convirtiendo cada trayecto en una pequeña dosis de adrenalina.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundiblemente BMW. El largo capó y la cabina retrasada gritan propulsión trasera, dándole una silueta atlética y musculosa que se desmarca del resto. Por dentro, la sobriedad alemana se combina con materiales de alta calidad y una ergonomía pensada para el conductor. Cada mando está en su sitio, creando un puesto de conducción que te abraza y te invita a conducir sin distracciones.
Tecnología y características
Bajo el capó se esconde una joya de la ingeniería de su tiempo: un motor diésel de 2.0 litros con doble turbo secuencial. Esta tecnología permitía una entrega de potencia lineal y sin apenas retardo, ofreciendo un rendimiento espectacular con un consumo contenido. Combinado con una dirección asistida eléctrica precisa y un chasis afinado a la perfección, este Serie 1 era un compendio de tecnología al servicio del placer de conducir.
Competencia
En su época, sus principales adversarios eran el Audi A3 y el Volkswagen Golf. Mientras ellos ofrecían un enfoque más equilibrado y basado en la tracción delantera o total, el BMW 123d jugaba en su propia liga. Ninguno podía igualar la pureza de sensaciones y el carácter deportivo que le confería su arquitectura de propulsión, convirtiéndolo en la elección pasional para el purista.
Conclusión
El BMW 123d es mucho más que un simple compacto diésel. Es un coche con un alma rebelde, un lobo con piel de cordero que demostró que la eficiencia y la emoción no tenían por qué estar reñidas. Representa una era en la que BMW no tenía miedo de arriesgar para ofrecer una experiencia de conducción auténtica y visceral, un coche que hoy sigue despertando sonrisas y emociones a quien tiene el privilegio de conducirlo.




