Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
138g/km
0-100 km/h
7s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1495kg
Precio
33,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 5p · 204 CV (2007-2008)
Descripción general
El BMW 123d de 2007 no era un compacto cualquiera. Fue la audaz declaración de BMW de que la eficiencia diésel y la más pura deportividad podían coexistir en un mismo alma. Un coche que prometía sensaciones de deportivo con consumos de utilitario, encapsulado en una carrocería de 5 puertas que desafiaba todas las convenciones de su segmento.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una oleada de fuerza inmediata. Sus 204 caballos y un par motor de 400 Nm te pegan al asiento con una contundencia que sorprende en un diésel. La propulsión trasera, seña de identidad de la marca, dibuja las curvas con una precisión y agilidad adictivas, mientras que el cambio manual de 6 velocidades te convierte en el director de una orquesta mecánica que suena a pura emoción. Es un coche que te pide ser conducido, que te recompensa en cada giro y en cada aceleración.
Diseño y estética
Su silueta es inconfundible. Con un capó largo y una cabina retrasada, el Serie 1 de esta generación proyecta una imagen de dinamismo incluso en parado. Es un diseño musculoso y compacto, que rompió moldes en su día y que hoy conserva una personalidad arrolladora. Cada línea parece esculpida por el viento, anticipando el placer que se esconde tras el volante.
Tecnología y características
Bajo el capó latía una joya de la ingeniería de su tiempo: un motor diésel de 2.0 litros con doble turbo, inyección directa por conducto común y bloque de aluminio. Esta configuración le permitía alcanzar una potencia específica de más de 100 CV por litro, una cifra asombrosa para un diésel de 2007. Además, ya incorporaba tecnologías como el sistema Stop & Start para mejorar su eficiencia en ciudad.
Competencia
En un mercado dominado por compactos de tracción delantera como el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD, el BMW 123d jugaba en una liga propia. Mientras sus rivales ofrecían un gran equilibrio, el BMW apostaba todo a la carta de la deportividad y las sensaciones puras gracias a su propulsión trasera, convirtiéndose en la elección pasional para quien buscaba algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El BMW 123d es mucho más que un coche; es una experiencia. Representa un momento en el que BMW se atrevió a crear un vehículo único, un 'hot-hatch' diésel de propulsión trasera que desafiaba la lógica y conquistaba el corazón. Es un coche para puristas, un futuro clásico que demostró que la emoción al volante no entiende de combustibles, solo de pasión por la conducción.




