Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
204CV
Par
400Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
7s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1495kg
Precio
34,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
51 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 123d 5p · 204 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW 123d de la generación E87 es una joya rara, un compacto que desafió las convenciones de su tiempo. En su corazón late un motor diésel de 204 caballos que no solo prometía eficiencia, sino una deportividad pura y adictiva, encapsulando el alma de BMW en un formato accesible y versátil.
Experiencia de conducción
Conducir este coche es una experiencia visceral. El empuje de sus 400 Nm de par te pega al asiento desde muy bajas vueltas, una fuerza inagotable que se siente en cada marcha. La tracción trasera te invita a jugar en cada curva, comunicando todo lo que pasa bajo las ruedas con una precisión que enamora. Es un coche que te hace sentir piloto, no un simple conductor.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundiblemente BMW. El capó largo y la cabina retrasada gritan 'tracción trasera'. Es un coche con una presencia musculosa y compacta, que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el puesto de conducción te abraza, con todos los mandos orientados hacia ti y una calidad de materiales que transmite solidez, aunque el espacio en las plazas traseras es justo.
Tecnología y características
La verdadera magia tecnológica de este coche reside en su motor diésel biturbo secuencial, una obra de ingeniería capaz de entregar una potencia asombrosa para un 2.0 litros de su época. Incorporaba también soluciones como el sistema Start-Stop para mejorar su consumo en ciudad, demostrando que la eficiencia y las altas prestaciones podían ir de la mano.
Competencia
En su momento, se enfrentó a rivales como el Audi A3 2.0 TDI o el Volkswagen Golf GTD. Aunque ambos eran excelentes productos, ninguno podía ofrecer la sensación única y el equilibrio dinámico de la propulsión trasera del Serie 1. El BMW jugaba en su propia liga, la de los compactos para puristas de la conducción.
Conclusión
El BMW 123d es mucho más que un diésel potente; es un testamento de una era en la que la emoción al volante era la máxima prioridad. Representa una combinación casi perfecta de rendimiento explosivo, consumo contenido y el placer de una conducción analógica y conectada. Un futuro clásico que captura la esencia de '¿Te gusta conducir?'.




