Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
122CV
Par
185Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
154g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1375kg
Precio
28,775€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 116i 5p Aut. · 122 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW Serie 1 de 2010 es la puerta de entrada al universo BMW, un coche que condensa la esencia de la marca en un formato compacto. No es solo un coche, es una declaración de intenciones: la promesa de una conducción pura y emocionante, encapsulada en una carrocería de 5 puertas que no renuncia a la practicidad. Este 116i representa el equilibrio perfecto para quien busca su primer BMW, anhelando sentir la magia de la tracción trasera y un chasis puesto a punto por ingenieros apasionados.
Experiencia de conducción
Al volante, el Serie 1 116i te susurra al oído que la potencia no lo es todo. Sus 122 caballos, entregados por un motor atmosférico de dos litros, piden ser llevados a la zona alta del cuentavueltas para despertar su carácter. La caja automática de 6 velocidades suaviza la experiencia urbana, pero es en carreteras de curvas donde el coche cobra vida. La dirección es precisa y comunicativa, y el chasis, con su reparto de pesos casi perfecto y la propulsión empujando desde atrás, te regala una agilidad y una conexión con el asfalto que te hacen sonreír.
Diseño y estética
Su diseño es inconfundiblemente BMW. El largo capó y el habitáculo retrasado gritan 'tracción trasera' a los cuatro vientos, creando una silueta atlética y única. Es un coche que no envejece, que mantiene una presencia imponente. Por dentro, te abraza un puesto de conducción orientado al piloto, con materiales de calidad y una sobriedad elegante que invita a concentrarse en el camino. El espacio no es su fuerte, especialmente en las plazas traseras, pero es el pequeño peaje a pagar por un diseño tan enfocado en la experiencia de conducción.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico late un motor de inyección directa que busca la eficiencia sin sacrificar la respuesta. La dirección con asistencia eléctrica y el control de estabilidad de serie eran elementos que garantizaban seguridad y precisión. Aunque no deslumbraba con pantallas gigantes, su enfoque estaba en la ingeniería de conducción. La transmisión automática de seis relaciones ofrecía un funcionamiento refinado para el día a día, complementando un conjunto mecánico que priorizaba las sensaciones puras sobre los artificios digitales.
Competencia
En el selecto club de los compactos premium, el Serie 1 se medía con gigantes como el Audi A3, que ofrecía un interior exquisito y la opción de tracción quattro, y con un Volkswagen Golf que, sin el escudo premium, jugaba en la misma liga por calidad y equilibrio. El Mercedes-Benz Clase A de la época tenía un enfoque más familiar, por lo que el BMW se erigía como la opción indiscutible para el purista de la conducción, el único de su estirpe con el alma de un propulsión trasera.
Conclusión
El BMW 116i de 2010 es una compra emocional, un coche para quien entiende que conducir es más que desplazarse. Es la oportunidad de experimentar la filosofía de la marca en su forma más accesible. Sacrifica algo de espacio y puede que no tenga la última tecnología, pero lo compensa con creces con un chasis sublime y una personalidad que enamora. Es una máquina de generar sensaciones que te recordará en cada curva por qué elegiste un BMW.




