Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
258CV
Par
310Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6.3s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1485kg
Precio
42,333€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
190 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 5p Aut. · 258 CV (2009-2010)
Descripción general
El BMW 130i de la generación E87 es mucho más que un simple compacto. Es una declaración de intenciones, una joya de la ingeniería alemana que encapsula una filosofía en peligro de extinción: un motor atmosférico de seis cilindros en línea, tracción trasera y un chasis puesto a punto para el puro placer de conducir. En un cuerpo compacto, BMW metió el corazón de una berlina deportiva, creando un coche único en su especie que hoy se siente como un tesoro.
Experiencia de conducción
Conducir el 130i es una experiencia visceral que despierta todos los sentidos. El sonido del motor de 3.0 litros al subir de vueltas es una melodía adictiva, un aullido metálico y refinado que los motores turbo modernos no pueden replicar. La entrega de potencia es lineal, progresiva y contundente, empujando desde abajo con una elasticidad soberbia. La tracción trasera te conecta con el asfalto de una forma íntima, permitiéndote sentir cómo el coche rota en las curvas y te impulsa a la salida. Es un coche que exige y recompensa, un diálogo constante entre el conductor y la máquina.
Diseño y estética
Su diseño, obra de la era de Chris Bangle, fue controvertido en su día pero ha envejecido con una dignidad admirable. Sus proporciones son únicas, con un capó largo para albergar el motor longitudinal y una cabina retrasada que le confieren una silueta atlética y musculosa. Por dentro, es un BMW de pura cepa: sobrio, enfocado en el conductor y con materiales de alta calidad. El espacio en las plazas traseras y el maletero se ven comprometidos por el túnel de transmisión, pero a quién le importa cuando el puesto de conducción es simplemente perfecto.
Tecnología y características
La verdadera tecnología de este coche no reside en pantallas o asistentes, sino en su corazón mecánico. El motor N52, con su bloque de aleación de aluminio y magnesio, era una obra de arte en ligereza y eficiencia para su época. La dirección con asistencia eléctrica y el chasis con un reparto de pesos cercano al 50:50 demuestran el compromiso de BMW con la dinámica. Aunque podía equipar el sistema iDrive, su esencia es analógica, una celebración de la ingeniería automotriz en su forma más pura.
Competencia
En su momento, sus rivales más directos eran el Audi A3 3.2 V6 quattro y el Volkswagen Golf R32. Ambos ofrecían potentes motores de seis cilindros y una gran calidad, pero su plataforma de tracción delantera con sistema de tracción total Haldex les daba un carácter muy diferente. Eran coches increíblemente eficaces y seguros, pero carecían de la pureza, el equilibrio y la diversión juguetona que solo la propulsión trasera del 130i podía ofrecer. El BMW jugaba en su propia liga, la de los puristas.
Conclusión
El BMW 130i es una oda a la conducción. Un coche que te recuerda por qué te apasiona el automovilismo cada vez que giras la llave. No es el más práctico, ni el más moderno, pero las sensaciones que transmite son atemporales. Es un futuro clásico, una inversión en sonrisas por kilómetro y una de las últimas oportunidades de disfrutar de un compacto con un gran motor atmosférico y propulsión. Una máquina emocionante y profundamente especial.




