Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
265CV
Par
315Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
6.1s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1460kg
Precio
39,700€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 5p · 265 CV (2008-2009)
Descripción general
El BMW 130i es una declaración de intenciones, un coche que desafía la lógica de su tiempo. En un cuerpo compacto de Serie 1, BMW encapsuló el alma de sus berlinas más grandes: un glorioso motor de seis cilindros en línea, 3.0 litros y aspiración natural, enviando 265 caballos de pura emoción directamente a las ruedas traseras. Es el último de una estirpe, un compacto para puristas que antepone la pasión por conducir a cualquier otra consideración.
Experiencia de conducción
Conducir el 130i es una experiencia visceral que se graba en la memoria. El empuje del motor es lineal, contundente y adictivo, acompañado de un aullido metálico que eriza la piel a medida que la aguja se acerca a las 6650 rpm. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te conecta mecánicamente con el coche, mientras que la propulsión trasera te regala un dinamismo juguetón y equilibrado. Cada curva es una invitación a sentir cómo el chasis trabaja y cómo el coche pivota a tu alrededor. Es una sinfonía mecánica que te hace sentir vivo.
Diseño y estética
Su diseño es una consecuencia directa de su mecánica. El capó largo y el habitáculo retrasado no son un capricho estético, sino la necesidad de albergar el motor longitudinal. Esto le confiere una silueta única y atlética, inconfundible en el segmento de los compactos. Aunque su practicidad con cinco puertas intenta disimularlo, sus proporciones gritan 'coche de conductor'. Es una belleza funcional, un diseño que no pide disculpas y que ha envejecido con una dignidad y un carácter que muchos contemporáneos envidian.
Tecnología y características
La tecnología del 130i no reside en pantallas táctiles, sino en la brillantez de su ingeniería. El motor, con su bloque de aluminio y magnesio, era una obra de arte en ligereza y eficiencia para su época. El chasis, con una suspensión trasera de paralelogramo deformable y un reparto de pesos casi perfecto, demuestra un enfoque obsesivo en el comportamiento dinámico. La dirección con asistencia eléctrica y los frenos ventilados en ambos ejes completan un paquete tecnológico diseñado para un único propósito: ofrecer el máximo placer de conducción.
Competencia
En su momento, pocos se atrevieron a competir en su mismo terreno. El Audi A3 3.2 V6 quattro y el Volkswagen Golf R32 ofrecían potentes motores de seis cilindros, pero su enfoque con tracción total era más seguro y filtrado, menos puro. El 130i jugaba en su propia liga, la de los compactos de propulsión trasera, una liga donde era el único y absoluto rey. Era la opción para el conductor que no quería compromisos, el que buscaba la conexión más directa y auténtica entre hombre y máquina.
Conclusión
El BMW 130i es más que un coche; es una joya, un tesoro para los entusiastas y un clásico instantáneo desde el día que salió del concesionario. Representa una era dorada que difícilmente volverá, la de los motores grandes y atmosféricos en carrocerías pequeñas. No es el más espacioso ni el más eficiente, pero las sensaciones que transmite y la sonrisa que dibuja en tu cara no tienen precio. Es una máquina de pura felicidad, un coche para guardar, cuidar y, sobre todo, disfrutar en cada kilómetro.




