Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
265CV
Par
315Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
6.1s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1460kg
Precio
39,200€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 5 puertas
330 L
53 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 130i 5p · 265 CV (2007)
Descripción general
El BMW 130i de 2007 es una oda a la conducción en su estado más puro. En una era donde los compactos deportivos empezaban a rendirse al turbo y la tracción delantera, BMW se atrevió a crear una joya: un motor de seis cilindros en línea atmosférico, propulsión trasera y un cambio manual, todo empaquetado en una carrocería compacta. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, un unicornio mecánico que hoy se siente más especial que nunca.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 130i es redescubrir el placer de conducir. El corazón de la experiencia es su motor de 3.0 litros. Su sonido es una melodía mecánica que te eriza la piel, empujando con una elasticidad y una respuesta al acelerador instantáneas que los motores turbo modernos no pueden replicar. La propulsión trasera te conecta con el asfalto, permitiéndote sentir cómo el chasis trabaja y se insinúa en cada curva, mientras la caja de cambios manual de seis velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico. Es una máquina que te pide ser conducida.
Diseño y estética
Su diseño, obra de la era Bangle, es inconfundible y ha envejecido con carácter. Las proporciones son las de un BMW clásico: un capó largo para albergar el motor longitudinal, una cabina retrasada y voladizos cortos. Visto de perfil, tiene una silueta tensa y atlética, casi como un felino a punto de saltar. Es un diseño que no grita su potencial de 265 CV, sino que lo susurra, convirtiéndolo en un 'sleeper' perfecto, un lobo con piel de un compacto premium y discreto.
Tecnología y características
La tecnología del 130i no reside en pantallas táctiles, sino en su brillante ingeniería mecánica. El motor N52 es una obra de arte, construido con una aleación de aluminio y magnesio para ser increíblemente ligero. Incorpora sistemas como Valvetronic y Doble-VANOS para optimizar la respuesta y la eficiencia. El chasis, con una suspensión delantera McPherson y un sofisticado eje trasero multibrazo, junto a un reparto de pesos cercano al 50:50, demuestra que la prioridad absoluta era lograr un comportamiento dinámico sublime.
Competencia
En su momento, encontrar un rival directo para el 130i era casi imposible por su configuración única. Mientras que el Volkswagen Golf R32 y el Audi A3 3.2 V6 quattro ofrecían motores de seis cilindros y potencias similares, ambos recurrían a la tracción total. Esto situaba al BMW en una categoría propia, la del purista. Era la elección para quien no solo buscaba velocidad, sino la agilidad, el equilibrio y las sensaciones puras que solo un coche de propulsión trasera puede ofrecer en el segmento compacto.
Conclusión
El BMW 130i es más que un simple coche; es una experiencia en vías de extinción. Representa el pináculo de una filosofía que priorizaba las sensaciones del conductor por encima de todo. Hoy, es un clásico moderno codiciado, un recordatorio de cómo un motor atmosférico glorioso y un chasis perfectamente equilibrado pueden generar una felicidad inmensa al volante. Es una inversión no solo en un vehículo, sino en pura emoción automovilística que difícilmente volveremos a ver.




