Especificaciones y análisis del BMW Serie 1
Potencia
218CV
Par
450Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
126g/km
0-100 km/h
6.5s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1480kg
Precio
37,440€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 8v
RWD
5 / 5 puertas
360 L
52 L
160 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 125d 5p Aut. · 218 CV (2012)
Descripción general
El BMW Serie 1 125d de 2012 es una joya oculta en el segmento de los compactos, una declaración de intenciones de la marca bávara. Representa la fusión casi perfecta entre la practicidad de un diésel de uso diario y el alma de un deportivo de pura cepa, gracias a una combinación que hoy parece un sueño: un motor diésel de 218 caballos y propulsión trasera.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata. El empuje de sus 450 Nm de par desde apenas 1500 revoluciones te pega al asiento con una contundencia que desarma, mientras la caja automática de 8 velocidades trabaja con una suavidad y rapidez sublimes. La propulsión trasera define su carácter; cada curva se convierte en una invitación a jugar, con una zaga que insinúa y una dirección que obedece con precisión milimétrica. Es un coche que no solo te lleva, sino que te hace sentir vivo en cada kilómetro.
Diseño y estética
Su estética, con los característicos faros de la generación F20, no dejó indiferente a nadie, pero sus proporciones son inconfundiblemente BMW. El largo capó y el habitáculo retrasado gritan al mundo su arquitectura de motor longitudinal y propulsión trasera. Es un diseño compacto y musculoso, que en el interior se traduce en un puesto de conducción orientado al piloto, con materiales de alta calidad que envuelven en una atmósfera de sobriedad deportiva y funcionalidad premium.
Tecnología y características
Para su época, el 125d era un portento tecnológico centrado en la conducción. El motor diésel TwinPower Turbo con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una obra de ingeniería que lograba un rendimiento espectacular con un consumo ridículo. La transmisión automática de 8 marchas era la referencia del mercado, y sistemas como el Start/Stop demostraban el compromiso de la marca con la eficiencia sin sacrificar ni un ápice de deportividad.
Competencia
Encontrar un rival directo en su lanzamiento era una tarea casi imposible. El Audi A3 o el Mercedes-Benz Clase A ofrecían potentes motores diésel, pero su configuración de tracción delantera los situaba en un plano emocional diferente. El Volkswagen Golf GTD era un competidor formidable por equilibrio, pero carecía de la pureza dinámica que solo la propulsión trasera del BMW podía ofrecer. El 125d jugaba en su propia liga, la de los compactos para puristas.
Conclusión
El BMW 125d es mucho más que un coche; es una experiencia, un recuerdo de una era en la que la pasión por conducir dictaba las reglas. Es la elección perfecta para quien busca emociones fuertes sin renunciar a la lógica de un diésel eficiente. Un vehículo que te recompensa, te emociona y deja una huella imborrable, consolidándose como un futuro clásico por su audaz y adictiva propuesta.
