BMW 118d Coupé Aut. · 143 CV (2009-2010)

2008
Gasóleo
RWD
Automático 6v
BMW Serie 1 - Vista 1
BMW Serie 1 - Vista 2
BMW Serie 1 - Vista 3
BMW Serie 1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 1

Potencia

143CV

Par

350Nm

Consumo

5.3l/100

Emisiones

140g/km

0-100 km/h

9.1s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1420kg

Precio

30,910

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

370 L

Depósito

51 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito51 L
Maletero370 L

Análisis detallado del BMW 118d Coupé Aut. · 143 CV (2009-2010)

Descripción general

El BMW Serie 1 Coupé 118d es la encarnación de un sueño para muchos puristas: la esencia de la conducción BMW en un frasco pequeño. En una época donde la tracción delantera dominaba el segmento compacto, este coche se atrevió a ser diferente, ofreciendo la pureza de la propulsión trasera, un motor diésel lleno de par y una silueta que evoca deportividad desde cualquier ángulo. Es más que un coche; es una declaración de intenciones.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es redescubrir el placer de conducir. El empuje de sus 143 caballos y, sobre todo, de sus 350 Nm de par, se siente instantáneo y contundente, pegándote al asiento con una energía sorprendente para un diésel. Pero la verdadera magia reside en su chasis. La propulsión trasera te conecta con el asfalto de una forma íntima, permitiéndote sentir cómo el coche rota en las curvas con una agilidad y un equilibrio que enamoran. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión, firme sin ser castigadora, te invita a buscar la siguiente curva con una sonrisa en la cara. Es una experiencia visceral, un diálogo constante entre el conductor, la máquina y la carretera.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de proporciones perfectas. El capó largo, la cabina retrasada y la zaga corta y musculosa gritan 'coupé deportivo' por los cuatro costados. No es un coche grande, pero su presencia es imponente. Cada línea está pensada para transmitir dinamismo, desde los marcados pasos de rueda hasta la característica curva Hofmeister en la ventanilla trasera. Por dentro, el ambiente es puro BMW: un puesto de conducción orientado al piloto, materiales de alta calidad y una sensación de solidez que te envuelve. Es un espacio íntimo y enfocado, diseñado para disfrutar del viaje más que del destino.

Tecnología y características

Bajo su piel, este Serie 1 Coupé escondía tecnología avanzada para su tiempo. El corazón de la máquina, un motor diésel de 2.0 litros con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, era un prodigio de eficiencia y rendimiento. La caja de cambios automática de 6 velocidades ofrecía transiciones suaves para el día a día, pero también permitía un manejo más enérgico cuando se le exigía. Aunque hoy sus sistemas de infoentretenimiento puedan parecer sencillos, la ingeniería de su chasis, sus frenos de disco ventilados y su construcción ligera en aluminio eran la verdadera tecnología al servicio de las sensaciones.

Competencia

En su momento, pocos se atrevieron a desafiarlo en su propio terreno. Mientras que el Audi A3 o el Mercedes-Benz CLC ofrecían alternativas premium en el segmento compacto, ninguno podía replicar la carta de presentación del Serie 1: la propulsión trasera. Esta característica lo convertía en una opción única, un coche para entendidos que buscaban una conexión mecánica que sus rivales de tracción delantera simplemente no podían ofrecer. Era el rebelde de la clase, el que elegían aquellos para quienes conducir era una pasión, no un mero trámite.

Conclusión

El BMW 118d Coupé es un coche con alma, una joya para quien valora la experiencia de conducción por encima de todo. Representa una fórmula casi extinta: un coupé compacto, ágil, de propulsión trasera y con un motor diésel eficiente y lleno de fuerza. Es un vehículo que te recompensa en cada curva, que te hace sentir parte de la mecánica y que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una modernidad y una deportividad atemporales. No es solo un medio de transporte, es una máquina de generar emociones que deja una huella imborrable en quien lo conduce.