BMW 135i Coupé DKG · 306 CV (2010)

2008
Gasolina
RWD
Automático 7v
BMW Serie 1 - Vista 1
BMW Serie 1 - Vista 2
BMW Serie 1 - Vista 3
BMW Serie 1 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 1

Potencia

306CV

Par

400Nm

Consumo

8.5l/100

Emisiones

195g/km

0-100 km/h

5.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1545kg

Precio

48,329

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

370 L

Depósito

53 L

Potencia

225 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima306 CV / 225 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito53 L
Maletero370 L

Análisis detallado del BMW 135i Coupé DKG · 306 CV (2010)

Descripción general

El BMW 135i Coupé de 2010 es la encarnación de un sueño para los puristas de la conducción. En una carrocería compacta y musculosa, BMW encapsuló la esencia de su legado: un motor de seis cilindros en línea, 306 caballos de pura potencia enviados al eje trasero y la rapidísima caja de cambios DKG de doble embrague. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, un deportivo que prioriza las emociones y la conexión entre el hombre y la máquina en una era que empezaba a despedirse de estas sensaciones puras.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 135i es redescubrir el placer de conducir. El motor de 3.0 litros empuja con una fuerza descomunal y lineal desde apenas 1200 revoluciones, catapultándote hacia adelante con una banda sonora adictiva que solo un seis en línea puede ofrecer. La aceleración de 0 a 100 km/h en 5.2 segundos se siente visceral, casi instantánea gracias a la caja DKG que enlaza marchas sin interrupción. Su chasis de propulsión trasera es un maestro del equilibrio, comunicativo y juguetón, que te invita a explorar sus límites en cada curva, recordándote que eres tú quien tiene el control. Es una experiencia intensa, gratificante y profundamente adictiva.

Diseño y estética

Su diseño es un clásico atemporal que ha envejecido con una dignidad admirable. Las proporciones son perfectas: un capó largo que alberga la joya mecánica, una cabina retrasada y una zaga corta y contundente. Visto desde cualquier ángulo, transmite potencia y agilidad, con pasos de rueda ensanchados que acogen neumáticos de diferente medida, delatando su carácter de propulsión. Por dentro, el ambiente es típicamente BMW, con un puesto de conducción orientado al piloto, materiales de alta calidad y una sobriedad que centra toda la atención en lo verdaderamente importante: la carretera.

Tecnología y características

Bajo una apariencia clásica, el 135i escondía tecnología de vanguardia para su época. El corazón era el motor N55 con inyección directa y un único turbo de doble entrada (Twin-Scroll), que mejoraba la respuesta y eficiencia frente a su predecesor. La transmisión DKG de 7 velocidades, con sus dos embragues, era una pieza de ingeniería sublime que ofrecía cambios más rápidos que un parpadeo. El chasis, con suspensión McPherson delante y un sofisticado eje trasero multibrazo, junto a unos potentes frenos de disco ventilados, garantizaba un comportamiento dinámico excepcional y un control absoluto.

Competencia

En su momento, pocos coches podían ofrecer una mezcla tan embriagadora de prestaciones y carácter en un formato tan compacto. Se enfrentó a rivales como el Audi TTS, que oponía su eficaz tracción total y un diseño icónico, o el Nissan 370Z, con su enfoque más rudo y su motor V6 atmosférico. Incluso el Porsche Cayman, con su perfecto equilibrio de motor central, era un contendiente, aunque en un rango de precio superior. Sin embargo, el BMW 135i se distinguió por ser el único con la configuración clásica de motor delantero longitudinal de seis cilindros y propulsión trasera, ofreciendo una personalidad única e inconfundible.

Conclusión

El BMW 135i Coupé DKG es mucho más que un simple coche rápido; es una pieza de colección para el verdadero aficionado al automovilismo. Representa la culminación de una filosofía, un pequeño M3 para el mundo real que ofrece sensaciones puras y sin filtros. Es un vehículo que te habla, que te exige y que te recompensa con una de las experiencias de conducción más auténticas y emocionantes de su generación. Un futuro clásico que captura el alma de BMW en su estado más puro.