Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
192CV
Par
245Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1493kg
Precio
37,427€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
440 L
63 L
141 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 325i Berlina SMG · 192 CV (2001-2004)
Descripción general
El BMW Serie 3 E46 es más que un coche; es un icono, un símbolo de una era dorada para los entusiastas de la conducción. Este 325i Berlina encapsula la esencia de '¿Te gusta conducir?', ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre berlina familiar y deportivo puro, una máquina que te habla directamente al corazón.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia visceral. El aullido melódico del motor de seis cilindros en línea al subir de vueltas es adictivo. Con 192 caballos y una propulsión trasera juguetona, cada curva se convierte en una invitación al baile. La caja SMG, precursora de los cambios modernos, añade un toque de competición a cada trayecto, con cambios rápidos y directos que te hacen sentir como un piloto, conectándote de forma única con el asfalto.
Diseño y estética
Su diseño es una obra maestra de atemporalidad. Las líneas son fluidas, musculosas y elegantes, sin un solo ángulo superfluo. La silueta de la berlina E46 ha envejecido con una dignidad increíble, manteniendo una presencia en la carretera que muchos coches modernos envidian. Es la definición de la deportividad discreta y el buen gusto.
Tecnología y características
Para su época, el 325i era un escaparate tecnológico. El corazón es su motor de 6 cilindros con bloque y culata de aluminio y sistema de admisión variable. Sin embargo, la joya de la corona en esta versión es la transmisión SMG, una caja de cambios manual secuencial que ofrecía una experiencia de conducción deportiva sin pedal de embrague, una tecnología derivada directamente de la competición.
Competencia
En el olimpo de las berlinas alemanas de principios de los 2000, su batalla fue legendaria. Se enfrentó cara a cara con el sobrio y eficaz Audi A4 y el confortable y lujoso Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales apostaban por la tracción delantera o total y el confort, el BMW se mantuvo fiel a su alma: la propulsión trasera y el placer de conducir como argumento principal.
Conclusión
El BMW 325i E46 no es solo un coche para desplazarse, es una inversión en felicidad para quien ama conducir. Representa una filosofía de ingeniería que priorizaba las sensaciones y la conexión hombre-máquina. Hoy, es un futuro clásico que sigue emocionando, un recordatorio de por qué BMW se ganó su reputación como la máquina de conducción definitiva.




