Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
116CV
Par
175Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
1385kg
Precio
26,100€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
5 / 4 puertas
440 L
63 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 316i Berlina · 116 CV (2002-2005)
Descripción general
El BMW Serie 3 de 1998, en su versión 316i Berlina, representa la esencia de la marca bávara en una época dorada. Con su motor de gasolina de 116 CV y tracción trasera, este modelo prometía una experiencia de conducción pura y emocionante, manteniendo la elegancia y la calidad que siempre han caracterizado a BMW. Un coche que, a pesar de los años, sigue evocando pasión y respeto en los amantes del motor.
Experiencia de conducción
Al volante del 316i, la conexión con la carretera es inmediata. La dirección, precisa y comunicativa, te invita a sentir cada curva. El motor de 1.8 litros, aunque no es el más potente de la gama, entrega sus 116 CV de forma lineal y con un sonido que, sin ser estridente, te envuelve en la experiencia. La caja de cambios manual de 5 velocidades es un deleite, con inserciones firmes y directas que hacen que cada cambio sea un placer. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad en curvas. Es un coche que te hace sentir parte de la máquina, una extensión de tus deseos en la carretera.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 de 1998 es atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, con la característica parrilla de doble riñón y los faros dobles, le otorgan una presencia inconfundible. La berlina de cuatro puertas, con sus 4471 mm de longitud, 1739 mm de anchura y 1415 mm de altura, proyecta una imagen de solidez y dinamismo. El interior, sobrio y funcional, está diseñado pensando en el conductor, con materiales de calidad y una ergonomía que invita a pasar horas al volante. Cada detalle, desde el volante hasta los asientos, está pensado para ofrecer una experiencia premium, incluso en esta versión de acceso a la gama.
Tecnología y características
Aunque hablamos de un coche de 1998, el BMW 316i incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor de 1.8 litros con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, fabricado en aluminio, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La tracción trasera, sello distintivo de BMW, garantizaba un comportamiento dinámico excepcional. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, ofreciendo una capacidad de frenado contundente. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporcionaba una sensación directa y precisa. Era un coche que, sin grandes alardes electrónicos, se apoyaba en una ingeniería mecánica sólida y probada.
Competencia
En su momento, el BMW 316i Berlina se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas premium compactas. Modelos como el Mercedes-Benz Clase C, el Audi A4 o el Alfa Romeo 156 eran sus principales adversarios. Cada uno con sus propias virtudes, pero el BMW destacaba por su enfoque en la deportividad y el placer de conducción, manteniendo un equilibrio entre prestaciones, calidad y un diseño que resiste el paso del tiempo.
Conclusión
El BMW 316i Berlina de 1998 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la pasión por la conducción, la ingeniería de precisión y un diseño que trasciende las modas. Con su motor de 116 CV, ofrece un rendimiento suficiente para disfrutar en carretera, mientras que su chasis y dirección te invitan a explorar los límites. Es un clásico moderno, un coche que sigue emocionando y que, con el cuidado adecuado, puede seguir ofreciendo muchas alegrías a sus propietarios. Una elección perfecta para aquellos que buscan la esencia de BMW sin renunciar a la practicidad de una berlina.




