BMW 330xd Berlina Aut. · 231 CV (2008)

2005
Gasóleo
AWD
Automático 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

231CV

Par

500Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

190g/km

0-100 km/h

6.7s

Vel. Máx.

240km/h

Peso

1725kg

Precio

48,961

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

61 L

Potencia

170 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima231 CV / 170 kW
Par máximo500 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero460 L

Análisis detallado del BMW 330xd Berlina Aut. · 231 CV (2008)

Descripción general

El BMW Serie 3 330xd de 2008 no es solo una berlina, es una declaración de intenciones. En una época dorada para los motores diésel, BMW creó una máquina que fusionaba la fuerza bruta de su motor de seis cilindros con la seguridad inquebrantable de la tracción total xDrive y la comodidad de un cambio automático. Es el equilibrio perfecto entre la elegancia de una berlina premium y el corazón de un deportivo incansable, un coche que te susurra al oído promesas de viajes inolvidables por cualquier carretera y bajo cualquier clima.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir cómo el mundo se comprime a tu alrededor. Los 500 Nm de par te pegan al asiento desde apenas 1750 revoluciones, una oleada de empuje constante y adictiva que parece no tener fin. La aceleración es contundente, pero refinada. La tracción xDrive transmite una confianza absoluta, permitiéndote trazar curvas con una precisión milimétrica y una estabilidad que desafía las leyes de la física, sin importar si el asfalto está seco o mojado. Es una sensación de control total, de simbiosis con la máquina, donde cada giro del volante y cada presión del acelerador se traducen en una respuesta inmediata y gratificante.

Diseño y estética

Su diseño, obra de la era Bangle, ha madurado con una gracia excepcional. Las líneas tensas y las superficies cóncavas y convexas le otorgan una musculatura sutil pero imponente. No grita, insinúa su potencial. Las proporciones son clásicas de BMW: un capó largo que alberga el poderoso seis cilindros, una cabina retrasada y voladizos cortos que le dan un perfil dinámico y atlético. Por dentro, el habitáculo te abraza, con un puesto de conducción orientado al piloto y materiales que, casi dos décadas después, siguen transmitiendo una sólida sensación de calidad y durabilidad.

Tecnología y características

Para su tiempo, este coche era un compendio de la mejor ingeniería alemana. El corazón es su motor diésel de 3.0 litros con inyección por conducto común, una joya de la eficiencia y el rendimiento. Pero la verdadera magia reside en cómo se combina con la caja de cambios automática de 6 velocidades y, sobre todo, con el sistema de tracción total xDrive. Este sistema inteligente no solo mejora la seguridad, sino que potencia el dinamismo, repartiendo el par de forma proactiva para garantizar una agilidad sorprendente. Era la tecnología puesta al servicio de la emoción al volante.

Competencia

En el olimpo de las berlinas diésel con tracción total, la batalla era feroz. Sus enemigos naturales eran el Audi A4 3.0 TDI quattro, con su reputada tracción y acabados impecables, y el Mercedes-Benz C 320 CDI 4MATIC, que jugaba la carta del confort y el lujo. Frente a ellos, el BMW 330xd siempre se erigió como la opción más pasional, el coche para quien no solo quería llegar a su destino, sino disfrutar intensamente de cada kilómetro del viaje. Era la elección del conductor puro.

Conclusión

El BMW 330xd es mucho más que un coche; es una experiencia. Representa una época en la que se podían tener prestaciones de infarto, seguridad para toda la familia y consumos razonables en un solo paquete. Es un lobo con piel de cordero, un atleta de fondo capaz de devorar autopistas con un aplomo soberbio y de regalarte sonrisas en tu puerto de montaña favorito. Un coche que, a día de hoy, sigue siendo un objeto de deseo para los verdaderos amantes de la conducción, un clásico moderno que te recuerda por qué BMW se autodenomina 'la máquina de conducción definitiva'.