Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
8.6s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1520kg
Precio
37,005€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
460 L
61 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 320d Berlina Aut. · 163 CV (2005-2007)
Descripción general
El BMW Serie 3 de 2005, en su versión 320d Berlina Automático, representa la esencia de la berlina premium alemana. Con un motor diésel de 163 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este modelo prometía eficiencia y un placer de conducción inigualable para su época. Su diseño atemporal y su enfoque en la dinámica de conducción lo convirtieron en un referente en su segmento, ofreciendo una experiencia sofisticada y potente para el conductor exigente.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 320d Berlina Automático, la sensación es de control absoluto y refinamiento. El motor diésel de 163 CV entrega su potencia de forma lineal y contundente, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h. La transmisión automática de 6 velocidades opera con suavidad y precisión, adaptándose a cada situación de conducción. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la agilidad en curvas. La dirección, de cremallera, es directa y comunicativa, transmitiendo fielmente lo que ocurre bajo las ruedas. Es un coche que invita a conducir, a disfrutar de cada trayecto, ya sea en ciudad o en carretera abierta, con una sensación de seguridad y aplomo que pocos rivales podían igualar.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 de 2005 es un ejercicio de elegancia y deportividad contenida. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente pero discreta. La característica parrilla de doble riñón de BMW, flanqueada por los faros dobles, le confiere una mirada distintiva. La silueta de berlina, con sus 4520 mm de longitud, 1817 mm de anchura y 1421 mm de altura, proyecta una imagen de dinamismo. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes. El habitáculo está diseñado pensando en el conductor, con una ergonomía impecable y una disposición intuitiva de los controles. A pesar de su enfoque deportivo, ofrece un maletero de 460 litros, práctico para el día a día.
Tecnología y características
En 2005, el BMW 320d Berlina Automático incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de 1995 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades era una de las más sofisticadas del momento, optimizando el consumo y la respuesta del motor. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 300 mm tanto delante como detrás, garantizando una frenada potente y segura. Aunque no se especifican detalles de infoentretenimiento, BMW ya ofrecía sistemas de audio de alta calidad y opciones de conectividad para la época. La suspensión, con estabilizadoras en ambos ejes, contribuía a una dinámica de conducción superior.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas premium, el BMW 320d Berlina Automático de 2005 se enfrentaba a duros contendientes. Sus principales rivales eran el Mercedes-Benz Clase C, el Audi A4 y el Lexus IS. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el BMW destacaba por su enfoque en la dinámica de conducción y su motor diésel eficiente. Otros competidores podrían incluir el Alfa Romeo 159 o el Volvo S60, aunque con un posicionamiento ligeramente diferente en el mercado.
Conclusión
El BMW 320d Berlina Automático de 2005 es un coche que marcó una época. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, una transmisión automática suave y un chasis excepcionalmente equilibrado lo convertían en una opción muy atractiva para quienes buscaban una berlina premium con un marcado carácter deportivo. Su diseño atemporal y la calidad de sus acabados aseguraban una experiencia de propiedad gratificante. Es un vehículo que, incluso hoy, sigue siendo valorado por su fiabilidad y su placer de conducción, representando la esencia de la ingeniería alemana.




