Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
231CV
Par
500Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
160g/km
0-100 km/h
6.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1610kg
Precio
41,257€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
460 L
61 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 330d Berlina · 231 CV (2007-2008)
Descripción general
El BMW 330d Berlina de 2005 es una manifestación de la ingeniería alemana, un coche que, incluso con el paso de los años, sigue evocando una mezcla de respeto y admiración. Representa la esencia de la berlina deportiva, combinando la elegancia de sus líneas con un corazón diésel potente y eficiente. Es un vehículo que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te invita a disfrutar cada kilómetro del trayecto.
Experiencia de conducción
Al volante del 330d, la sensación es de control absoluto y dinamismo. El motor de seis cilindros en línea, con sus 231 CV y 500 Nm de par, empuja con una contundencia que sorprende, especialmente desde bajas revoluciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 6.7 segundos es una cifra que habla por sí sola. La dirección es precisa, la suspensión firme pero cómoda, y la tracción trasera ofrece ese toque deportivo que los entusiastas de BMW tanto valoran. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, transmitiendo cada matiz del asfalto sin llegar a ser incómodo. Los frenos, con discos ventilados de 330 mm delante y 336 mm detrás, ofrecen una capacidad de detención excepcional, infundiendo confianza en cada curva y cada frenada. La caja de cambios manual de seis velocidades es un placer de usar, con recorridos cortos y precisos que invitan a exprimir cada marcha.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 E90, al que pertenece este 330d, es atemporal. Sus líneas son elegantes y deportivas a la vez, con una silueta que denota dinamismo y una presencia imponente. La parrilla de doble riñón, los faros afilados y las proporciones equilibradas le otorgan una personalidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y el ajuste de las piezas son ejemplares, creando un ambiente sobrio pero lujoso. La ergonomía está muy cuidada, con todos los mandos al alcance del conductor, y los asientos ofrecen un excelente soporte lateral, perfectos para viajes largos o para disfrutar de una conducción más enérgica. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo del tiempo.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2005, el BMW 330d incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de 2993 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La construcción del bloque y la culata en aluminio contribuía a reducir el peso y mejorar la dinámica. En cuanto a la seguridad, contaba con un completo equipamiento de airbags y sistemas de asistencia a la conducción. La suspensión tipo McPherson delantera y el paralelogramo deformable trasero, junto con las barras estabilizadoras, aseguraban un comportamiento dinámico excepcional. La dirección de cremallera ofrecía una respuesta directa y comunicativa. Los neumáticos 225/45 R17 en ambos ejes, montados en llantas de 8x17 pulgadas, garantizaban un agarre óptimo.
Competencia
En su segmento, el BMW 330d Berlina se enfrentaba a duros competidores como el Audi A4 3.0 TDI, el Mercedes-Benz Clase C 320 CDI y el Lexus IS 220d. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el BMW destacaba por su equilibrio entre deportividad, lujo y eficiencia. Su motor diésel era uno de los más potentes y refinados de su clase, y su chasis ofrecía una experiencia de conducción más orientada al placer de conducir que sus rivales directos. Era la elección para aquellos que buscaban una berlina premium con un marcado carácter dinámico.
Conclusión
El BMW 330d Berlina de 2005 es un coche que deja huella. Es una máquina bien construida, potente y eficiente, que ofrece una experiencia de conducción gratificante y emocionante. Su diseño atemporal, su motor robusto y su chasis equilibrado lo convierten en una opción muy interesante, incluso hoy en día, para aquellos que buscan una berlina premium con un toque deportivo. Es un coche que te invita a disfrutar de cada viaje, a sentir la carretera y a apreciar la ingeniería que hay detrás de cada detalle. Un verdadero clásico moderno que sigue demostrando por qué BMW es sinónimo de placer de conducir.




