BMW 330i Berlina Aut. · 272 CV (2010-2011)

2009
Gasolina
RWD
Automático 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

272CV

Par

320Nm

Consumo

7.5l/100

Emisiones

175g/km

0-100 km/h

6.3s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1570kg

Precio

47,151

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

63 L

Potencia

200 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima272 CV / 200 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero460 L

Análisis detallado del BMW 330i Berlina Aut. · 272 CV (2010-2011)

Descripción general

El BMW 330i de la generación E90 es mucho más que una berlina premium; es el eco de una era dorada para los amantes de la conducción. En su corazón late un glorioso motor de seis cilindros en línea atmosférico de 3.0 litros y 272 caballos, una configuración que hoy se siente como una joya del pasado. Este coche representa la esencia de BMW: una berlina deportiva, elegante y centrada en ofrecer un placer de conducción puro y sin filtros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 330i es redescubrir una conexión perdida con la máquina. La respuesta del motor es instantánea, una entrega de potencia lineal y adictiva que te invita a explorar la zona alta del cuentarrevoluciones, donde el sonido de los seis cilindros se convierte en una sinfonía metálica. La propulsión trasera y un chasis perfectamente equilibrado te comunican cada matiz del asfalto, permitiéndote sentir el coche rotar con una agilidad y precisión que enamoran. Acelerar de 0 a 100 km/h en 6.3 segundos es una descarga de adrenalina, pero es la forma en que lo hace, con una nobleza mecánica y un empuje ininterrumpido, lo que realmente te marca.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 3 E90, especialmente tras su actualización, es un ejercicio de elegancia atemporal y deportividad contenida. Sus proporciones son las de un BMW clásico: un capó largo que alberga el motor longitudinal, una cabina retrasada y voladizos cortos que gritan dinamismo. Por dentro, el habitáculo te abraza, con un puesto de conducción orientado al piloto y materiales de alta calidad que han resistido el paso del tiempo con dignidad. Es un diseño que no necesita gritar para hacerse notar, su belleza reside en su pureza y funcionalidad.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en su momento el 330i incorporaba tecnología avanzada. El motor de inyección directa fue un paso clave para mejorar la eficiencia sin sacrificar el rendimiento. Su chasis, con suspensión delantera McPherson y un sofisticado eje trasero multibrazo, sigue siendo una referencia en comportamiento dinámico. La dirección precisa y el reparto de pesos cercano al 50/50 son el resultado de una ingeniería obsesionada con la perfección dinámica, una tecnología que no se ve, pero que se siente en cada curva.

Competencia

En el selecto club de las berlinas deportivas, el 330i se enfrentaba a titanes como el Audi A4 3.2 FSI y el Mercedes-Benz C 350. Mientras el Audi apostaba por la seguridad de su tracción quattro y un enfoque más tecnológico, y el Mercedes priorizaba un confort soberbio, el BMW se erigía como el purista del grupo. Era la elección para quien buscaba la experiencia de conducción más pura y gratificante, el que valoraba la comunicación directa que solo un chasis de propulsión trasera bien afinado puede ofrecer.

Conclusión

El BMW 330i E90 no es simplemente un coche de segunda mano, es una puerta de entrada a una experiencia de conducción auténtica y cada vez más escasa. Es el último de una estirpe, un homenaje al motor atmosférico de seis cilindros y a la conducción analógica. Para el verdadero entusiasta, este coche es una declaración de principios, una máquina que recompensa con emociones puras y un sonido que se graba en la memoria. Es, sin duda, un futuro clásico que celebra el simple y maravilloso acto de conducir.