BMW 316d Berlina · 116 CV (2015)

2012
Gasóleo
RWD
Manual 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

116CV

Par

270Nm

Consumo

3.9l/100

Emisiones

102g/km

0-100 km/h

10.7s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1495kg

Precio

32,000

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

57 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito57 L
Maletero480 L

Análisis detallado del BMW 316d Berlina · 116 CV (2015)

Descripción general

El BMW Serie 3 de 2012, en su versión 316d Berlina, representa la entrada a la gama diésel de la icónica berlina alemana. Con un motor de 116 CV, este modelo busca ofrecer la esencia de BMW en un formato más accesible y eficiente, manteniendo la calidad y el dinamismo que caracterizan a la marca. Es una opción pensada para quienes valoran la eficiencia sin renunciar al placer de conducir.

Experiencia de conducción

Al volante del 316d, la sensación es de equilibrio. Aunque no es un coche de altas prestaciones, sus 116 CV y 270 Nm de par motor, disponibles desde bajas revoluciones, ofrecen una respuesta adecuada para el día a día y viajes largos. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades, proporcionando un confort notable. La tracción trasera es un sello distintico de BMW, aportando un toque deportivo y una agilidad que pocos rivales pueden igualar. La caja de cambios manual de 6 velocidades es suave y precisa, invitando a una conducción activa y conectada con la carretera. Es un coche que, a pesar de su potencia contenida, transmite confianza y disfrute en cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 3 de 2012 es atemporal y elegante, con las proporciones clásicas de una berlina deportiva. Sus líneas fluidas y su silueta aerodinámica le confieren una presencia sofisticada y dinámica. La parrilla de doble riñón, los faros afilados y las marcadas nervaduras en el capó le otorgan una personalidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes, creando un ambiente premium y funcional. El puesto de conducción está orientado al conductor, con una ergonomía pensada para facilitar el control y la interacción con el vehículo. Es un diseño que combina la tradición de BMW con toques modernos, resultando en una estética que sigue siendo atractiva hoy en día.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2012, el BMW 316d incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. El sistema Start-Stop contribuye a reducir el consumo y las emisiones en entornos urbanos. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en ambos ejes y una dirección asistida eléctrica que mejora la precisión y la comodidad. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento tecnológico se centra en optimizar la experiencia de conducción y la eficiencia del vehículo.

Competencia

El BMW 316d Berlina compite en un segmento muy exigente, enfrentándose a modelos como el Audi A4 2.0 TDI, el Mercedes-Benz Clase C 200 CDI y el Volkswagen Passat 2.0 TDI. Frente a ellos, el Serie 3 destaca por su enfoque más deportivo, su tracción trasera y una dinámica de conducción que muchos consideran superior. Aunque sus rivales pueden ofrecer un mayor espacio interior o un equipamiento tecnológico más abundante en algunas versiones, el BMW se posiciona como la opción para aquellos que priorizan las sensaciones al volante y la calidad de construcción.

Conclusión

El BMW 316d Berlina de 2012 es una excelente opción para quienes buscan una berlina premium con un equilibrio perfecto entre eficiencia, confort y dinamismo. Su motor diésel, aunque no es el más potente de la gama, ofrece un rendimiento más que suficiente para la mayoría de las situaciones, con unos consumos realmente ajustados. Su diseño atemporal y su interior de calidad lo convierten en un coche que envejece muy bien. Es un BMW en toda regla, con la esencia de la marca intacta, ideal para disfrutar de la carretera con un toque de distinción y eficiencia.