Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
143CV
Par
320Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
116g/km
0-100 km/h
9s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
1485kg
Precio
32,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
480 L
57 L
105 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 318d Berlina · 143 CV (2012-2013)
Descripción general
El BMW 318d Berlina de 2012 es una propuesta que combina la elegancia inherente a la Serie 3 con una eficiencia notable. Este modelo, con su motor diésel de 143 CV, se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan un equilibrio entre rendimiento, consumo y el distintivo placer de conducir que BMW promete. Su diseño atemporal y su enfoque en la dinámica de conducción lo convierten en un referente en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del 318d, la sensación es de control y precisión. La dirección asistida eléctrica, aunque a veces criticada por su falta de 'feedback' puro, ofrece una respuesta ágil y directa, haciendo que cada curva sea un disfrute. El motor diésel de 143 CV, con 320 Nm de par desde bajas revoluciones, empuja con solvencia, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción relajada en autopista. La caja de cambios manual de 6 velocidades es un deleite, con recorridos cortos y precisos que invitan a interactuar con la mecánica. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto sin sacrificar la deportividad, manteniendo la carrocería bien sujeta. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, con un equilibrio casi perfecto entre confort y dinamismo.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 de 2012 es una evolución sutil pero efectiva de las líneas clásicas de la marca. La berlina de cuatro puertas exhibe una silueta elegante y atlética, con proporciones equilibradas que transmiten dinamismo incluso en parado. Los faros delanteros, con su característica mirada 'angel eyes', se integran armoniosamente con la parrilla de doble riñón, símbolo inconfundible de BMW. La línea de cintura ascendente y los pasos de rueda marcados le confieren una presencia robusta y sofisticada. En el interior, la sobriedad y la ergonomía son protagonistas, con materiales de calidad y un salpicadero orientado al conductor, creando un ambiente premium y funcional.
Tecnología y características
Aunque no es un coche de última generación, el BMW 318d de 2012 incorpora tecnología relevante para su época. Su motor diésel de 1995 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia mecánica. La función Start-Stop contribuye a reducir el consumo y las emisiones en entornos urbanos. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en ambos ejes y un chasis bien puesto a punto. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, ofrece una asistencia precisa. En el apartado de infoentretenimiento, dependiendo del equipamiento, podía incluir sistemas de navegación y conectividad básicos para la época, siempre con la interfaz intuitiva de BMW.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas premium, el BMW 318d de 2012 se enfrentaba a duros contendientes. Sus principales rivales eran el Audi A4 2.0 TDI, conocido por su calidad interior y tracción quattro opcional, y el Mercedes-Benz Clase C 220 CDI, que destacaba por su confort y elegancia. Otros competidores a considerar eran el Lexus IS 220d, con su enfoque en la fiabilidad y el lujo, y el Volvo S60 D3, que ofrecía un diseño distintivo y altos estándares de seguridad. Cada uno de ellos presentaba sus propias fortalezas, pero el BMW se distinguía por su enfoque en la dinámica de conducción y el placer al volante.
Conclusión
El BMW 318d Berlina de 2012 es una elección sólida para quienes buscan una berlina premium con un equilibrio excepcional. Su motor diésel ofrece un rendimiento más que suficiente para el día a día y viajes largos, con consumos muy ajustados. La calidad de construcción, el diseño atemporal y, sobre todo, la experiencia de conducción, lo convierten en un coche que sigue siendo deseable. Es un vehículo que invita a disfrutar de cada trayecto, combinando la practicidad de una berlina con el espíritu deportivo que caracteriza a BMW. Un coche que, sin duda, deja una huella emocional en quien lo conduce.




