Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
116CV
Par
270Nm
Consumo
3.9l/100
Emisiones
102g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1495kg
Precio
34,750€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
480 L
57 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 316d Berlina · 116 CV (2015-2018)
Descripción general
El BMW Serie 3 de 2015, en su versión 316d, representa la puerta de entrada al universo de las berlinas premium alemanas. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una promesa de calidad y placer de conducción que BMW ha sabido cultivar durante décadas, ahora accesible en un formato eficiente y equilibrado.
Experiencia de conducción
Al volante, el 316d te susurra al oído que no necesitas una potencia desbordante para sentir la magia de BMW. Sus 116 caballos, entregados con la suavidad del diésel y el empuje de 270 Nm desde muy bajas vueltas, se conectan a las ruedas traseras a través de una caja manual de 6 velocidades que te hace partícipe de la conducción. Cada curva es una invitación a disfrutar de un chasis soberbio, ágil y comunicativo, que te recuerda por qué la propulsión trasera es el alma de la marca. Es una sinfonía de eficiencia y dinamismo que te enamora kilómetro a kilómetro.
Diseño y estética
Su silueta es atemporal, una escultura en movimiento que combina elegancia y deportividad con una maestría innata. El largo capó, la cabina retrasada y los cortos voladizos definen una proporción clásica que nunca pasa de moda. Los detalles, como la doble parrilla frontal y la mirada afilada de sus faros, le otorgan una presencia imponente en la carretera. Es un diseño que no grita, sino que convence con la seguridad de su linaje.
Tecnología y características
El interior te acoge con una atmósfera de calidad y una ergonomía estudiada al milímetro. Aunque no presume de las pantallas gigantes actuales, su sistema de infoentretenimiento centraliza el control de forma intuitiva, permitiéndote mantener la vista en la carretera. La tecnología se enfoca en la eficiencia, con sistemas como el Start-Stop, y en la seguridad, con una construcción sólida y ayudas a la conducción que ya eran estándar en su categoría. Es tecnología con propósito, al servicio del conductor.
Competencia
En el selecto club de las berlinas medias, el Serie 3 se enfrentaba a titanes como el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras sus rivales apostaban por la tracción delantera o total y un confort más filtrado, el BMW 316d defendía con orgullo su carácter único, ofreciendo una conexión más pura y directa con el asfalto gracias a su propulsión trasera, un rasgo que lo convertía en la elección de quienes buscan sentir la conducción en su máxima expresión.
Conclusión
El BMW 316d no es simplemente la versión de acceso; es la esencia de la Serie 3 destilada en su forma más pura y eficiente. Es un coche que te recompensa con consumos ridículamente bajos sin renunciar a esa chispa de deportividad que define a la marca. Para quien valora la calidad, la eficiencia y, sobre todo, el placer de conducir, este coche es una elección tan inteligente como emocional, una inversión en felicidad diaria.




