Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
197CV
Par
400Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
170g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
233km/h
Peso
1825kg
Precio
54,161€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
4 / 2 puertas
350 L
63 L
145 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 325d Cabrio Aut. · 197 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW Serie 3 Cabrio de 2007, en su versión 325d, es una joya automovilística que combina la elegancia de un descapotable con la eficiencia y el rendimiento de un motor diésel. Con un precio de 54.161 euros en su momento, este modelo ofrecía una experiencia de conducción única, ideal para quienes buscaban disfrutar del aire libre sin renunciar a la potencia y el confort característicos de BMW. Su diseño atemporal y su mecánica refinada lo convierten en un clásico moderno, capaz de despertar pasiones y ofrecer momentos inolvidables al volante.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW 325d Cabrio es una experiencia que te envuelve. El motor diésel de 197 CV, con su generoso par de 400 Nm disponible desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta contundente y una aceleración suave pero enérgica, alcanzando los 100 km/h en solo 8 segundos. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia con una fluidez exquisita, haciendo que cada cambio sea imperceptible. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un equilibrio perfecto entre deportividad y confort, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la conexión con la carretera. La dirección, precisa y comunicativa, te permite sentir cada curva, mientras que los frenos de disco ventilados, tanto delanteros como traseros, garantizan una detención segura y eficaz. Y por supuesto, la posibilidad de descapotar el techo rígido en cuestión de segundos transforma cada viaje en una aventura sensorial, permitiendo que el viento y el sol te acaricien mientras disfrutas del rugido sutil del motor.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Cabrio de 2007 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y elegantes, combinadas con la robustez de su carrocería, crean una silueta atemporal que sigue atrayendo miradas. La ausencia de pilar B, junto con el techo rígido retráctil, le confiere una estética limpia y sofisticada, tanto con la capota puesta como quitada. Los faros delanteros, con su característica mirada de ángel, y los pilotos traseros, con tecnología LED, le otorgan una personalidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes, con un habitáculo diseñado para envolver a sus cuatro ocupantes en un ambiente de lujo y confort. Los asientos, tapizados en cuero, ofrecen un excelente soporte lateral, ideal para disfrutar de la conducción deportiva, mientras que el maletero, con 350 litros de capacidad, es sorprendentemente práctico para un descapotable.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2007, el BMW 325d Cabrio incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de 3.0 litros, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades, con su gestión electrónica, optimizaba el consumo y la entrega de potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos ABS, control de estabilidad (DSC) y múltiples airbags. El sistema de infoentretenimiento, aunque no tan sofisticado como los actuales, ofrecía radio CD, conexión auxiliar y un sistema de navegación opcional. La capota rígida retráctil, un elemento distintivo de este modelo, se accionaba de forma eléctrica, transformando el coche de coupé a cabrio en pocos segundos, un detalle que realzaba su versatilidad y atractivo.
Competencia
En el segmento de los cabrios premium de su época, el BMW 325d Cabrio se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos destacaban el Audi A4 Cabrio, con su elegancia y tracción quattro, el Mercedes-Benz CLK Cabrio, que ofrecía un confort superior y un diseño más clásico, y el Volvo C70, con su enfoque en la seguridad y su techo rígido retráctil. Cada uno de ellos tenía sus propias fortalezas, pero el BMW se distinguía por su equilibrio entre deportividad, lujo y la eficiencia de su motor diésel, ofreciendo una experiencia de conducción más dinámica y emocionante.
Conclusión
El BMW 325d Cabrio de 2007 es mucho más que un coche; es una declaración de estilo y una invitación a disfrutar de la vida al aire libre. Su combinación de un potente y eficiente motor diésel, un diseño elegante y atemporal, y una dinámica de conducción excepcional lo convierten en un vehículo deseable y emocionante. Es un coche que te permite disfrutar de la carretera, sentir el viento en el pelo y experimentar la libertad de un descapotable, sin renunciar al lujo y la sofisticación que solo BMW puede ofrecer. Un verdadero clásico moderno que sigue cautivando a quienes buscan una experiencia de conducción única.




