Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
231CV
Par
500Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
7.3s
Vel. Máx.
243km/h
Peso
1840kg
Precio
56,601€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
4 / 2 puertas
350 L
63 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 330d Cabrio Aut. · 231 CV (2007)
Descripción general
El BMW Serie 3 Cabrio de 2007, en su versión 330d, es una joya automovilística que combina la elegancia de un descapotable con la potencia y eficiencia de un motor diésel. Este modelo, con su motor de 231 CV y cambio automático de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción inigualable, ideal para quienes buscan disfrutar del aire libre sin renunciar al dinamismo característico de BMW. Su precio de 56.601 € en el momento de su lanzamiento lo posicionaba como una opción premium para los amantes de los cabrios.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW 330d Cabrio es una experiencia que despierta los sentidos. El motor diésel de 3.0 litros y 231 CV entrega una potencia contundente y un par motor de 500 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 7.3 segundos. La caja de cambios automática de 6 velocidades funciona con suavidad y precisión, permitiendo una conducción relajada o más deportiva según el deseo del conductor. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y agilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. La dirección asistida eléctrica es precisa y comunicativa, transmitiendo fielmente lo que ocurre bajo las ruedas. Y, por supuesto, la posibilidad de descapotar el techo rígido en cuestión de segundos transforma cada viaje en una aventura al aire libre, permitiendo disfrutar del sonido del motor y del viento en el cabello.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Cabrio de 2007 es atemporal y elegante. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente, tanto con el techo puesto como descapotado. La carrocería de dos puertas y cuatro plazas, junto con el techo rígido retráctil, le confiere una versatilidad única. Los detalles como los faros alargados, la parrilla de doble riñón y las llantas de 17 pulgadas (con neumáticos 225/45 R17) realzan su carácter deportivo y sofisticado. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son excepcionales, creando un ambiente de lujo y confort. El maletero, con 350 litros de capacidad, es sorprendentemente amplio para un cabrio, lo que lo convierte en un coche práctico para el día a día o para escapadas de fin de semana.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2007, el BMW 330d Cabrio incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de seis cilindros en línea, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades, junto con la tracción trasera, garantizaba una experiencia de conducción dinámica y placentera. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de gran tamaño (348 mm delante y 336 mm detrás) y un chasis bien equilibrado que proporcionaba una excelente estabilidad. Aunque no se especifican los sistemas de asistencia a la conducción, es de esperar que incluyera los elementos de seguridad activa y pasiva propios de un vehículo premium de la marca.
Competencia
En el segmento de los cabrios premium de su época, el BMW 330d Cabrio se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos, destacaban modelos como el Audi A4 Cabrio, el Mercedes-Benz CLK Cabrio o incluso el Volvo C70. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el BMW se distinguía por su combinación única de motor diésel potente y eficiente, su dinámica de conducción deportiva y su elegante techo rígido retráctil, que le otorgaba una versatilidad superior frente a los techos de lona de algunos de sus rivales.
Conclusión
El BMW 330d Cabrio de 2007 es un coche que enamora. Su combinación de diseño elegante, prestaciones deportivas, eficiencia diésel y la inigualable sensación de conducir a cielo abierto lo convierten en un vehículo muy deseable. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para vivir cada viaje como una experiencia única. A pesar de los años, su atractivo perdura, y sigue siendo una opción fantástica para quienes buscan un cabrio con carácter y distinción.




