Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
231CV
Par
500Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
6.4s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1825kg
Precio
56,100€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
350 L
63 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 330d Cabrio · 231 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW 330d Cabrio de 2007 es una joya automovilística que combina la elegancia de un descapotable con la potencia y eficiencia de un motor diésel. Este modelo, parte de la icónica Serie 3 de BMW, ofrece una experiencia de conducción inigualable, ideal para aquellos que buscan disfrutar del aire libre sin renunciar al rendimiento deportivo. Con su diseño atemporal y su mecánica refinada, el 330d Cabrio se posiciona como una opción muy atractiva en el segmento de los cabriolets premium.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW 330d Cabrio es una experiencia que despierta los sentidos. El motor diésel de 231 CV entrega una respuesta contundente desde bajas revoluciones, con un par motor de 500 Nm que empuja con decisión en cualquier situación. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.4 segundos es impresionante para un diésel, y la velocidad máxima de 250 km/h habla de su carácter deportivo. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y dinamismo, permitiendo disfrutar de las curvas con total confianza. La dirección de cremallera, precisa y comunicativa, transmite fielmente lo que ocurre bajo las ruedas. Y, por supuesto, la posibilidad de descapotar el techo rígido en cuestión de segundos transforma cada viaje en una aventura al aire libre, amplificando las sensaciones y conectando al conductor con el entorno de una manera única. El sonido del motor, aunque diésel, está bien aislado y en modo descapotado, el viento se convierte en la banda sonora principal.
Diseño y estética
El diseño del BMW 330d Cabrio es un ejemplo de elegancia y deportividad. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente, tanto con el techo puesto como descapotado. El techo rígido retráctil, una característica distintiva de este modelo, se integra a la perfección en la carrocería, manteniendo la estética coupé cuando está cerrado. Los faros delanteros, con su característica mirada de BMW, y la parrilla de doble riñón, le confieren una identidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excepcional, con un diseño ergonómico que sitúa todos los controles al alcance del conductor. Los asientos deportivos ofrecen una sujeción excelente, ideal para viajes largos o para disfrutar de una conducción más dinámica. A pesar de ser un cabrio, el maletero ofrece una capacidad razonable de 350 litros, suficiente para el equipaje de dos personas.
Tecnología y características
Aunque es un modelo de 2007, el BMW 330d Cabrio incorpora tecnología avanzada para su época. El motor diésel de 2993 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un prodigio de la ingeniería, ofreciendo un rendimiento excepcional con un consumo combinado de 6.1 l/100km y unas emisiones de CO2 de 162 g/km. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control total sobre la potencia, mientras que la tracción trasera garantiza una experiencia de conducción puramente BMW. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de gran tamaño en ambos ejes y un chasis bien ajustado que proporciona una gran estabilidad. Aunque no se especifica en los datos, es de esperar que incluya sistemas de seguridad activa y pasiva propios de un vehículo premium de su categoría.
Competencia
En el segmento de los cabriolets premium de 2007, el BMW 330d Cabrio se enfrentaba a competidores de la talla del Audi A4 Cabrio, el Mercedes-Benz CLK Cabrio y el Volvo C70. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el BMW destacaba por su combinación de motor diésel potente y eficiente, su dinámica de conducción deportiva y su elegante techo rígido retráctil. El Audi A4 Cabrio ofrecía tracción quattro y un diseño más conservador, mientras que el Mercedes-Benz CLK Cabrio apostaba por un mayor confort y un estilo más clásico. El Volvo C70, por su parte, ofrecía una alternativa más segura y familiar. Sin embargo, el BMW 330d Cabrio se posicionaba como la opción ideal para aquellos que buscaban un equilibrio perfecto entre deportividad, lujo y la versatilidad de un descapotable.
Conclusión
El BMW 330d Cabrio de 2007 es un coche que enamora. Su combinación de un potente y eficiente motor diésel, un diseño elegante y atemporal, y una dinámica de conducción excepcional lo convierten en una opción muy deseable. Es un vehículo que invita a disfrutar de cada viaje, ya sea en un trayecto corto por la ciudad o en una escapada de fin de semana por carreteras sinuosas. La posibilidad de descapotar el techo y sentir el viento en el rostro añade un plus de emoción que pocos coches pueden ofrecer. A pesar de su edad, sigue siendo un coche con mucho carácter y un gran atractivo, un verdadero clásico moderno que representa la esencia de la marca BMW.




