Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
306CV
Par
400Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
217g/km
0-100 km/h
5.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1825kg
Precio
64,161€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
4 / 2 puertas
350 L
63 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 335i Cabrio DKG · 306 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW 335i Cabrio DKG de 2007 es una joya de la ingeniería alemana, un descapotable que combina la elegancia de un Serie 3 con la emoción de un motor potente y la sofisticación de una transmisión de doble embrague. Este modelo, con su motor de gasolina de 306 CV, promete una experiencia de conducción inolvidable, ideal para quienes buscan sensaciones fuertes sin renunciar al lujo y la comodidad.
Experiencia de conducción
Conducir el 335i Cabrio es una experiencia visceral. El motor de seis cilindros en línea, con sus 306 CV y 400 Nm de par desde tan solo 1300 rpm, empuja con una contundencia adictiva. La aceleración de 0 a 100 km/h en 5.7 segundos es impresionante, y la velocidad máxima limitada a 250 km/h se alcanza con una facilidad pasmosa. La transmisión DKG de 7 velocidades es una maravilla, con cambios rápidos y suaves que te mantienen siempre en la marcha ideal. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, ofrece un equilibrio perfecto entre deportividad y confort. Descapotar el techo rígido retráctil transforma el habitáculo, permitiendo que el sonido embriagador del motor y el viento en el cabello te envuelvan en una sinfonía de libertad. Es un coche que te hace sentir vivo, que te invita a devorar kilómetros con una sonrisa en la cara.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Cabrio de 2007 es atemporal y elegante. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente, tanto con el techo puesto como descapotado. La parrilla de doble riñón y los faros angulosos le confieren una mirada agresiva pero sofisticada. El techo rígido retráctil se integra a la perfección en la silueta del coche, y su mecanismo de plegado es una obra de arte en sí mismo. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excepcional, con un diseño orientado al conductor que combina funcionalidad y lujo. Los asientos deportivos ofrecen un excelente soporte lateral, y el espacio para cuatro ocupantes, aunque algo justo en las plazas traseras, es suficiente para trayectos cortos. Es un coche que atrae miradas y que irradia un aura de exclusividad.
Tecnología y características
El BMW 335i Cabrio DKG de 2007 incorpora tecnología de vanguardia para su época. Su motor de gasolina de 2979 cc, con inyección directa, turbo e intercooler, es un prodigio de la ingeniería que ofrece una potencia y un par motor excepcionales. La transmisión automática de doble embrague (DKG) de 7 velocidades es una de las claves de su rendimiento, proporcionando cambios de marcha ultrarrápidos y eficientes. El chasis cuenta con una suspensión tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, con barras estabilizadoras en ambos ejes, lo que garantiza un comportamiento dinámico y una estabilidad sobresalientes. Los frenos de disco ventilados de gran tamaño aseguran una capacidad de detención formidable. Aunque no cuenta con las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, su tecnología mecánica y de transmisión lo convierten en un coche muy avanzado para su tiempo.
Competencia
En su segmento, el BMW 335i Cabrio DKG se enfrentaba a rivales de la talla del Audi A5 Cabrio, el Mercedes-Benz CLK Cabrio y el Infiniti G37 Cabrio. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la deportividad descapotable, pero el BMW destacaba por su equilibrio dinámico, la contundencia de su motor biturbo y la sofisticación de su transmisión DKG, ofreciendo una experiencia de conducción más purista y emocionante que muchos de sus competidores.
Conclusión
El BMW 335i Cabrio DKG de 2007 es un coche que enamora. Es la combinación perfecta de elegancia, deportividad y tecnología, un descapotable que te permite disfrutar de la conducción en su máxima expresión. Su motor potente, su transmisión precisa y su chasis equilibrado lo convierten en un placer de conducir, tanto en carreteras reviradas como en largos viajes. Aunque su consumo de combustible puede ser elevado y el espacio trasero algo limitado, estas son pequeñas concesiones para un coche que ofrece tantas emociones y una calidad de construcción tan elevada. Es un clásico moderno que sigue siendo muy deseado por los amantes de la marca y de los descapotables deportivos.




