BMW 325d Cabrio · 204 CV (2010-2012)

2009
Gasóleo
RWD
Manual 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

204CV

Par

430Nm

Consumo

6.1l/100

Emisiones

160g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

238km/h

Peso

1815kg

Precio

53,500

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

350 L

Depósito

61 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo430 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero350 L

Análisis detallado del BMW 325d Cabrio · 204 CV (2010-2012)

Descripción general

El BMW 325d Cabrio de la generación E93 es la encarnación de un sueño para muchos: la libertad de un descapotable unida a la potencia, eficiencia y refinamiento de un motor diésel de seis cilindros. Es un coche que apela directamente al corazón, prometiendo viajes inolvidables a cielo abierto, con la elegancia y el dinamismo que solo BMW sabe imprimir en sus creaciones. Una máquina diseñada no solo para transportar, sino para emocionar.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es una experiencia adictiva. El motor de 3.0 litros y 204 CV empuja con una fuerza contundente y lineal desde muy bajas vueltas, gracias a sus 430 Nm de par. Cada aceleración se siente como un impulso inagotable, acompañado de un sonido grave y refinado, inusual para un diésel. La tracción trasera y el cambio manual de 6 velocidades crean una conexión mecánica pura entre el conductor y el asfalto, permitiendo sentir el chasis trabajar en cada curva. Con la capota plegada, el viento, el sol y el sonido del motor se fusionan en una sinfonía que redefine el placer de conducir.

Diseño y estética

Su diseño es una obra de arte atemporal. Con el techo rígido puesto, es un coupé de líneas fluidas y atléticas, perfectamente proporcionado. Al descapotarlo, se transforma en un elegante cabriolet que destila clase y deportividad. La silueta, con su largo capó y su zaga corta, es puro BMW. El interior te abraza, con un puesto de conducción orientado al piloto, materiales de alta calidad y una ergonomía estudiada al milímetro. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad excepcional, manteniéndose atractivo y deseable años después.

Tecnología y características

Más allá de su mecánica, este Serie 3 destacaba por su techo duro retráctil, una pieza de ingeniería compleja que ofrecía lo mejor de dos mundos: la seguridad y el aislamiento de un coupé y la libertad de un cabrio. El motor incorporaba tecnologías como la inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable y un sistema Start-Stop para optimizar el consumo. Aunque su sistema de infoentretenimiento no es comparable a los actuales, en su día ofrecía una funcionalidad premium que completaba una dotación tecnológica muy avanzada para la época.

Competencia

En el exclusivo club de los descapotables premium de su tiempo, sus principales competidores eran el Audi A5 Cabrio, que apostaba por la tracción delantera o quattro y un enfoque más tecnológico en su diseño, y el Mercedes-Benz Clase E Cabrio, tradicionalmente más orientado hacia el confort y el lujo. Frente a ellos, el BMW 325d se erigía como la opción para el purista, el conductor que priorizaba las sensaciones, el dinamismo y la conexión inigualable que proporciona la tracción trasera.

Conclusión

El BMW 325d Cabrio es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la elección perfecta para quien busca un vehículo versátil, capaz de ofrecer un rendimiento sobresaliente y consumos razonables en el día a día, sin renunciar a la emoción pura de la conducción a cielo abierto. Es un clásico moderno, un compañero de viaje que convierte cada trayecto en una ocasión especial, dejando una huella imborrable en la memoria de quien lo conduce.