Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
150CV
Par
330Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
211km/h
Peso
1505kg
Precio
30,222€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 3 puertas
310 L
63 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 320td Compact Aut. · 150 CV (2001-2005)
Descripción general
El BMW 320td Compact de la generación E46 es una declaración de intenciones. En un mundo que empezaba a rendirse a la tracción delantera, BMW se atrevió a crear un compacto con el alma de sus berlinas: un potente motor diésel, propulsión trasera y una promesa de pura diversión al volante. No era un coche para todos, era un coche para quien entendía que conducir es más que solo desplazarse.
Experiencia de conducción
Sentarse al volante es sentir el empuje contundente de sus 330 Nm de par desde muy bajas vueltas. El motor diésel de 150 CV te pega al asiento con una fuerza que sorprende en un coche de su tamaño. La propulsión trasera dibuja las curvas con una precisión adictiva, comunicando cada detalle del asfalto. Aunque la caja automática de 5 velocidades suaviza la entrega, la conexión hombre-máquina es intensa, un baile de potencia y control que enamora a los puristas.
Diseño y estética
Amado y odiado a partes iguales, el diseño del E46 Compact no deja indiferente. Su frontal, con los característicos faros dobles, era inconfundiblemente BMW, pero su zaga, con un corte abrupto y pilotos de diseño único, rompía con la tradición. Era un acto de rebeldía estética, una forma de gritar su individualidad en un segmento cada vez más homogéneo. Un diseño con una personalidad arrolladora que, con el tiempo, ha ganado el encanto de lo auténtico.
Tecnología y características
Bajo el capó latía un corazón tecnológico avanzado para su época. El motor diésel de 2.0 litros con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable era una obra de ingeniería que ofrecía un rendimiento excepcional con un consumo contenido. Su chasis, con suspensión trasera multibrazo heredada de sus hermanos mayores, garantizaba un comportamiento dinámico de primer nivel, demostrando que la tecnología se ponía al servicio de la emoción.
Competencia
En el selecto club de los compactos premium de principios de los 2000, el 320td Compact se medía con titanes como el Audi A3, que ofrecía un enfoque más sobrio y tracción delantera o total, y el Mercedes-Benz C-Class Sportcoupé, su rival más directo por concepto y propulsión trasera. Cada uno representaba una filosofía distinta, pero el BMW siempre fue la elección para quien buscaba la experiencia de conducción más pura y deportiva.
Conclusión
El BMW 320td Compact es mucho más que un coche; es una experiencia, un recuerdo de una época en la que las marcas se atrevían a ser diferentes. A pesar de su estética controvertida, su legado es el de un compacto que ofrecía sensaciones de deportivo, un auténtico BMW en frasco pequeño. Un coche con carácter, para conductores que no se conforman y que buscan sentir la carretera en cada kilómetro.




