BMW M3 Coupé · 343 CV (2000-2006)

1998
Gasolina
RWD
Manual 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

343CV

Par

365Nm

Consumo

13.4l/100

Emisiones

323g/km

0-100 km/h

5.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1570kg

Precio

65,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 2 puertas

Maletero

410 L

Depósito

63 L

Potencia

252 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima343 CV / 252 kW
Par máximo365 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero410 L

Análisis detallado del BMW M3 Coupé · 343 CV (2000-2006)

Descripción general

El BMW M3 Coupé de 1998, una joya de la ingeniería alemana, representa la cúspide de la deportividad y el lujo en su época. Con un motor de seis cilindros en línea que entrega 343 CV, este coupé no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Su precio de 65.300 € en 2006 lo posicionaba como un vehículo exclusivo, destinado a aquellos que buscaban una experiencia de conducción inigualable, combinando prestaciones de infarto con la elegancia característica de BMW.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del M3 Coupé es sumergirse en un mundo de emociones. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5.2 segundos es una descarga de adrenalina pura, mientras que su velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente, te hace sentir el poder bajo el pie derecho. La dirección precisa y la suspensión deportiva, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrecen una conexión íntima con la carretera, permitiendo trazar curvas con una confianza asombrosa. Cada cambio de marcha en su transmisión manual de 6 velocidades es un acto de pura pasión, y el sonido embriagador de su motor de 3.2 litros es una sinfonía para los amantes de la velocidad. Es un coche que te exige, te recompensa y te hace sentir vivo.

Diseño y estética

El diseño del BMW M3 Coupé de 1998 es atemporal, una mezcla perfecta de agresividad y sofisticación. Sus líneas fluidas y musculosas, con una carrocería coupé de dos puertas, irradian dinamismo. Los pasos de rueda ensanchados y las llantas de 18 pulgadas, con neumáticos 225/45 R18 delante y 255/40 R18 detrás, no solo mejoran el agarre, sino que también acentúan su carácter deportivo. Cada detalle, desde la parrilla de doble riñón hasta los faros afilados, contribuye a una estética que sigue siendo admirada hoy en día. Es un coche que, incluso parado, transmite velocidad y potencia.

Tecnología y características

Bajo su piel, el M3 Coupé de 1998 albergaba una tecnología avanzada para su tiempo. Su motor de seis cilindros en línea, con 3246 cc y 24 válvulas, utilizaba inyección indirecta y una relación de compresión de 11.5 para extraer cada gota de potencia. La construcción del motor, con bloque y culata de aluminio, contribuía a un peso contenido de 1570 kg, mejorando la agilidad. Los frenos de disco ventilados, de 325 mm delante y 328 mm detrás, garantizaban una capacidad de frenado excepcional, mientras que la dirección de cremallera ofrecía una respuesta directa y comunicativa. Aunque carecía de algunas de las ayudas electrónicas modernas, su tecnología se centraba en la pureza de la experiencia de conducción.

Competencia

En su época, el BMW M3 Coupé se enfrentaba a rivales de la talla del Mercedes-Benz C 32 AMG, el Audi S4 y el Porsche Boxster S. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad, pero el M3 destacaba por su equilibrio entre rendimiento en pista y usabilidad diaria, su motor atmosférico de altas revoluciones y su chasis excepcionalmente afinado. Era el coche que muchos soñaban con tener, un referente en el segmento de los deportivos compactos de lujo.

Conclusión

El BMW M3 Coupé de 1998 es más que un coche; es un icono, una leyenda sobre ruedas. Su combinación de un motor potente y emocionante, un diseño que desafía el paso del tiempo y una experiencia de conducción pura y visceral lo convierten en un clásico instantáneo. Es un testimonio de la ingeniería de BMW y de su compromiso con la creación de máquinas que no solo te llevan de un punto A a un punto B, sino que te hacen disfrutar cada kilómetro del viaje. Para los entusiastas, sigue siendo una de las mejores expresiones de lo que un coche deportivo debe ser.