Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
177CV
Par
350Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
145g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1505kg
Precio
40,705€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
4 / 2 puertas
440 L
63 L
130 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 320d Coupé Aut. · 177 CV (2007-2008)
Descripción general
El BMW Serie 3 Coupé de 2006, en su versión 320d Coupé Aut., representa la esencia de la deportividad y la elegancia alemana. Con un motor diésel de 177 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este coupé de dos puertas y cuatro plazas prometía una experiencia de conducción emocionante y un diseño atemporal que sigue cautivando miradas. Su lanzamiento marcó un hito en la combinación de eficiencia y prestaciones en el segmento de los coupés premium.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 320d Coupé Aut., la sensación es de control absoluto y dinamismo. La dirección precisa y la suspensión McPherson delantera junto al paralelogramo deformable trasero, con estabilizadoras en ambos ejes, ofrecen una agilidad sorprendente en curvas y una estabilidad impecable en autopista. El motor diésel de 177 CV, con su inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, entrega 350 Nm de par a solo 1750 rpm, lo que se traduce en una respuesta contundente y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8 segundos. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia con suavidad y rapidez, permitiendo una conducción relajada o más deportiva según el deseo del conductor. A pesar de su enfoque deportivo, el confort no se sacrifica, ofreciendo un equilibrio que lo hace apto tanto para el día a día como para largos viajes. El consumo combinado de 5.5 l/100km es una grata sorpresa para un coche de estas prestaciones.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Coupé de 2006 es una obra de arte atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, con una longitud de 4580 mm y una altura de 1395 mm, le confieren una silueta baja y deportiva. La ausencia de marcos en las ventanillas y la caída suave del techo hacia la zaga realzan su carácter coupé. Los faros delanteros, con su característica mirada de BMW, y los pilotos traseros, que se extienden hacia los laterales, contribuyen a una imagen sofisticada y potente. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17, tanto delante como detrás, completan un conjunto estético que irradia deportividad y distinción. Es un coche que, incluso hoy, sigue siendo un referente de estilo.
Tecnología y características
En 2006, el BMW 320d Coupé Aut. incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor diésel de 1995 cc, con bloque y culata de aluminio, inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades ofrecía una experiencia de conducción refinada. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 312 mm delante y 300 mm detrás, garantizando una frenada potente y segura. Aunque no se especifican detalles de infoentretenimiento, BMW ya ofrecía sistemas de audio y navegación de alta calidad. La tracción trasera, una seña de identidad de la marca, aseguraba un comportamiento dinámico y deportivo.
Competencia
En el segmento de los coupés premium, el BMW 320d Coupé Aut. de 2006 se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos destacaban el Audi A5 Coupé, que ofrecía un diseño igualmente atractivo y una tracción quattro opcional, y el Mercedes-Benz Clase CLK, conocido por su elegancia y confort. Otros rivales podrían incluir el Alfa Romeo Brera, con su distintivo diseño italiano, o incluso el Volkswagen Scirocco, aunque este último se posicionaba en un escalón ligeramente inferior en cuanto a lujo y prestaciones. Sin embargo, el BMW se distinguía por su equilibrio entre deportividad, eficiencia y la inconfundible experiencia de conducción que solo un BMW de tracción trasera puede ofrecer.
Conclusión
El BMW 320d Coupé Aut. de 2006 es un coche que combina a la perfección la elegancia de un coupé con la eficiencia y el rendimiento de un motor diésel moderno. Su diseño atemporal, sus prestaciones dinámicas y su confort lo convierten en una opción muy atractiva para aquellos que buscan un coche con carácter y distinción. Es un vehículo que no solo te lleva de un punto A a un punto B, sino que te hace disfrutar de cada kilómetro, dejando una huella emocional en cada viaje. Un clásico moderno que sigue siendo relevante.




