Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
204CV
Par
430Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
151g/km
0-100 km/h
6.9s
Vel. Máx.
244km/h
Peso
1590kg
Precio
42,850€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
440 L
61 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 325d Coupé · 204 CV (2010)
Descripción general
El BMW 325d Coupé de 2010 es la encarnación de un sueño para muchos: la silueta atemporal de un coupé deportivo unida a la fuerza y eficiencia de un motor diésel de seis cilindros. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina que promete emociones fuertes sin renunciar a la lógica, un equilibrio perfecto que solo BMW sabe crear.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia que despierta los sentidos. El empuje de sus 204 caballos y los contundentes 430 Nm de par, entregados desde muy bajas vueltas, te pegan al asiento con una suavidad adictiva. La tracción trasera y el cambio manual de seis velocidades te convierten en el director de una orquesta mecánica, sintiendo cada curva, cada cambio de apoyo. Es un coche que comunica, que te hace sentir vivo y en control absoluto, transformando cada trayecto en un placer de conducción puro.
Diseño y estética
Su diseño es pura seducción. La línea del BMW Serie 3 Coupé es una obra de arte que ha envejecido con una gracia excepcional. El largo capó, la cabina retrasada y una caída de techo fluida y elegante dibujan una silueta atlética y musculosa que no necesita adornos para girar cabezas. Es la belleza de la proporción, la elegancia de la deportividad clásica que emociona con solo mirarlo.
Tecnología y características
Bajo su piel se esconde una ingeniería soberbia para su época. El corazón es un motor de 3.0 litros y seis cilindros en línea con inyección directa por conducto común y turbo de geometría variable, una joya tecnológica que combina rendimiento y un consumo sorprendentemente bajo. Su chasis, con una puesta a punto exquisita y suspensiones avanzadas, es el responsable de ese comportamiento dinámico que lo convirtió en la referencia de su categoría.
Competencia
En su momento, se enfrentó a titanes como el Audi A5 Coupé y el Mercedes-Benz Clase E Coupé. Mientras el Audi apostaba por la seguridad de su tracción quattro y un diseño más tecnológico, y el Mercedes ofrecía un confort de marcha superior, el BMW 325d se erigía como la opción pasional. Era la elección del purista, de aquel que buscaba la conexión más íntima y directa entre hombre y máquina.
Conclusión
El BMW 325d Coupé es mucho más que un coche diésel. Es una pieza de ingeniería emocional, un vehículo que demuestra que la eficiencia no está reñida con la pasión por conducir. Representa una era dorada para los coupés, ofreciendo una experiencia gratificante y completa que hoy en día es difícil de encontrar. Un futuro clásico que conquistó corazones y que sigue haciéndolo.




