Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
272CV
Par
320Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
173g/km
0-100 km/h
6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1540kg
Precio
47,350€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
440 L
63 L
200 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 330i Coupé · 272 CV (2010)
Descripción general
El BMW 330i Coupé de la generación E92 es la encarnación de una era dorada para los puristas de la conducción. En un mundo que se movía hacia la turboalimentación, este coche se aferraba a la magia de un motor atmosférico de seis cilindros en línea, una caja de cambios manual y la propulsión trasera. Es un manifiesto rodante que celebra la conexión pura y sin filtros entre el hombre y la máquina, un clásico moderno desde el momento en que salió de fábrica.
Experiencia de conducción
Conducir este 330i es una experiencia visceral que despierta los sentidos. El motor de 3.0 litros y 272 caballos sube de vueltas con una linealidad y una banda sonora adictivas, un aullido metálico que te empuja a buscar la zona roja del cuentavueltas. Cada cambio de la precisa transmisión manual de 6 velocidades es un acto deliberado y gratificante. El chasis es una obra maestra de equilibrio; sientes la carretera a través de la dirección y el asiento, permitiéndote jugar con el límite de la adherencia con una confianza absoluta. Es un coche que no solo te transporta, sino que te hace sentir vivo en cada curva.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Coupé E92 es de una elegancia atemporal y atlética. Sus proporciones son perfectas: un capó largo, voladizos cortos y una línea de techo fluida que culmina en la icónica curva Hofmeister. Logra ser musculoso y refinado al mismo tiempo, un equilibrio que pocos coches consiguen y que ha envejecido maravillosamente. Por dentro, el habitáculo te envuelve, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de alta calidad que confirman su estatus premium. Es un espacio diseñado para el placer de conducir.
Tecnología y características
Aunque hoy pueda parecer sencillo, en 2009 su tecnología era notable. El motor N53 fue uno de los pioneros de BMW en combinar la inyección directa con un bloque de seis cilindros atmosférico, buscando un equilibrio entre potencia y eficiencia. El uso de magnesio y aluminio en su construcción era avanzado. El chasis, con su sofisticada suspensión multibrazo y potentes frenos de disco ventilados, demostraba el compromiso de la marca con la dinámica de conducción por encima de todo. Era la tecnología al servicio de la sensación, no del entretenimiento.
Competencia
En su época, este coupé bávaro se enfrentó a rivales de gran calibre. El Audi A5 3.2 FSI quattro ofrecía un diseño impactante y la seguridad de la tracción total, pero con un carácter menos juguetón. Por otro lado, el Mercedes-Benz Clase E Coupé (sucesor del CLK) se posicionaba como una opción más enfocada al confort y al lujo de un gran turismo, siendo menos incisivo en carreteras de curvas. El BMW 330i se distinguía claramente por ser la opción más pasional y deportiva, el preferido por quienes priorizaban la experiencia de conducción.
Conclusión
El BMW 330i Coupé E92 es mucho más que un simple coche; es una declaración de principios. Representa la cumbre de una filosofía de ingeniería centrada en el conductor, ofreciendo una de las últimas experiencias automovilísticas verdaderamente analógicas y puras. Es un futuro clásico que no solo se admira por su belleza, sino que se anhela por las emociones que es capaz de entregar. Un coche para guardar, cuidar y, sobre todo, disfrutar en cada kilómetro.




