BMW 325tds Touring Aut. · 143 CV (1998-1999)

1998
Gasóleo
RWD
Automático 5v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

143CV

Par

260Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1445kg

Precio

34,282

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

435 L

Depósito

63 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo260 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero435 L

Análisis detallado del BMW 325tds Touring Aut. · 143 CV (1998-1999)

Descripción general

El BMW Serie 3 Touring de la generación E46 es más que un simple coche familiar; es la encarnación de un equilibrio casi perfecto. En su versión 325tds de 1998, representaba la cúspide de la ingeniería diésel de la época, ofreciendo un vehículo práctico para el día a día sin renunciar un ápice al placer de conducir que define a la marca bávara. Era el coche soñado por quienes necesitaban espacio pero se negaban a abandonar las sensaciones de un auténtico deportivo.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del 325tds es una experiencia que despierta los sentidos. El ronroneo suave y contundente de su motor de seis cilindros en línea es una melodía adictiva, muy alejada de los tractores diésel de su tiempo. La entrega de par es generosa y lineal, empujando con decisión gracias a sus 143 caballos y una caja automática que, sin ser fulgurante, gestiona la potencia con inteligencia. La propulsión trasera y un chasis soberbiamente afinado te conectan con el asfalto, transmitiendo confianza y una agilidad que te hace olvidar que conduces una carrocería familiar. Es un devorador de kilómetros que te invita a tomar la ruta más larga y sinuosa a casa.

Diseño y estética

El diseño del E46 Touring es una obra maestra de proporciones y elegancia atemporal. Sus líneas son fluidas, musculosas y limpias, envejeciendo con una dignidad que muchos coches modernos envidiarían. La silueta familiar no compromete su carácter atlético, sino que lo complementa, creando una imagen de potencia y versatilidad. Por dentro, el habitáculo te abraza con un puesto de conducción orientado al piloto, materiales de alta calidad y una ergonomía estudiada al milímetro. Cada detalle respira calidad y propósito, creando un ambiente que se siente premium incluso décadas después.

Tecnología y características

Para finales de los 90, este BMW era un escaparate tecnológico. Su motor turbodiésel de 2.5 litros con inyección indirecta, intercooler y seis cilindros era una joya de la ingeniería, capaz de ofrecer un rendimiento brillante con un consumo contenido para su potencia. La transmisión automática de cinco velocidades aportaba un confort de marcha superior, mientras que el chasis contaba con suspensiones avanzadas y frenos de disco ventilados que garantizaban un control y una seguridad excepcionales. Aunque carece de las pantallas actuales, su tecnología estaba centrada en lo esencial: la mecánica y la dinámica de conducción.

Competencia

En su época, este familiar premium se medía cara a cara con dos gigantes alemanes. Por un lado, el Audi A4 Avant, que jugaba la carta de la tracción total Quattro como argumento de seguridad y eficacia en cualquier clima. Por otro, el Mercedes-Benz C-Class Estate, que priorizaba el confort de marcha absoluto y el lujo por encima de la deportividad. Frente a ellos, el BMW 325tds Touring se erigía como la opción indiscutible para el conductor apasionado, el que buscaba sentir la carretera y disfrutar de cada curva sin sacrificar la polivalencia.

Conclusión

El BMW 325tds Touring E46 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es la prueba de que se puede tener todo: espacio, prestaciones, un diseño que enamora y, sobre todo, el alma de un verdadero BMW. Representa una era dorada en la que la ingeniería se centraba en crear máquinas para ser disfrutadas al máximo. Hoy, es un clásico moderno que sigue despertando pasiones, un vehículo que te recompensa con una sonrisa cada vez que te pones al volante, recordándote por qué BMW se ganó el lema de '¿Te gusta conducir?'.