Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
116CV
Par
265Nm
Consumo
7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1585kg
Precio
33,266€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 5 puertas
435 L
63 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 318d Touring Aut. · 116 CV (2003-2005)
Descripción general
El BMW 318d Touring Aut. de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la marca bávara en un formato familiar. Con su motor diésel de 116 CV y una transmisión automática, este modelo prometía una combinación de eficiencia y comodidad para el día a día, sin renunciar al placer de conducir que siempre ha caracterizado a BMW. Su diseño atemporal y su enfoque en la calidad lo convirtieron en una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico pero con un toque de distinción.
Experiencia de conducción
Al volante del 318d Touring, se experimenta una conducción suave y refinada, típica de BMW. El motor diésel, aunque no es el más potente de la gama, ofrece un par motor de 265 Nm a bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta ágil en la mayoría de las situaciones. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una experiencia de conducción relajada, con cambios de marcha fluidos y casi imperceptibles. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y paralelogramo deformable en el trasero, proporciona un equilibrio notable entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del terreno sin comprometer la estabilidad. La dirección de cremallera, aunque carece de asistencia variable, ofrece una buena conexión con la carretera, permitiendo al conductor sentir el asfalto bajo sus manos. En general, es un coche que invita a disfrutar de los viajes largos con una sensación de seguridad y control.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Touring de 1998 es un claro ejemplo de la elegancia funcional de la marca. Sus líneas fluidas y proporcionadas, con una silueta alargada y un techo ligeramente inclinado, le otorgan una presencia sofisticada y deportiva a la vez. Los característicos riñones de BMW en la parrilla frontal, junto con los faros dobles, le confieren una identidad inconfundible. En el interior, la ergonomía es primordial, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de buena calidad que resisten bien el paso del tiempo. A pesar de sus dimensiones compactas para un familiar (4478 mm de largo), ofrece un maletero de 435 litros, lo que lo hace práctico para el uso diario y los viajes familiares. Es un diseño que, incluso hoy, sigue siendo atractivo y atemporal.
Tecnología y características
En su época, el BMW 318d Touring Aut. incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de 1951 cc con inyección directa, turbo e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades con convertidor de par era una característica de confort muy valorada. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados tanto delante como detrás, lo que garantizaba una buena capacidad de frenado. Aunque no disponía de los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su chasis bien equilibrado y su dirección precisa contribuían a una conducción segura. La suspensión independiente en ambos ejes, con estabilizadoras, aseguraba un comportamiento dinámico y estable en carretera. Era un coche que, sin ser ostentoso, ofrecía soluciones técnicas sólidas y fiables.
Competencia
En el competitivo segmento de los familiares premium de finales de los 90, el BMW 318d Touring Aut. se enfrentaba a duros rivales como el Audi A4 Avant, el Mercedes-Benz Clase C Estate y el Volvo V40. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el BMW destacaba por su equilibrio entre deportividad, confort y la reconocida calidad de construcción. Mientras que el Audi podía ofrecer una tracción quattro superior en ciertas condiciones, y el Mercedes un mayor énfasis en el lujo, el BMW se posicionaba como la opción para aquellos que valoraban la experiencia de conducción y la conexión con la carretera por encima de todo. Su motor diésel, aunque no el más potente, era competitivo en consumo y fiabilidad.
Conclusión
El BMW 318d Touring Aut. de 1998 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo. Es un vehículo que combina la practicidad de un familiar con el dinamismo y la calidad de construcción que se espera de un BMW. Su motor diésel ofrece un rendimiento adecuado para el uso diario y viajes, con un consumo contenido para la época. La transmisión automática añade un plus de confort, haciendo que la conducción sea más relajada. Es un coche que, si se ha mantenido en buen estado, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan un clásico moderno con un toque de distinción y una experiencia de conducción gratificante. Representa una época en la que BMW construía coches con una ingeniería sólida y un diseño que perdura en el tiempo.




