Especificaciones y análisis del BMW Serie 3
Potencia
184CV
Par
390Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
1700kg
Precio
41,154€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 5 puertas
435 L
63 L
135 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 330d Touring Aut. · 184 CV (1999-2003)
Descripción general
El BMW Serie 3 Touring de 1998, en su versión 330d automática, representa la perfecta fusión entre la deportividad inherente a BMW y la versatilidad de una carrocería familiar. Este modelo, con su motor diésel de seis cilindros, se posicionó como una opción muy atractiva para quienes buscaban prestaciones, eficiencia y espacio en un mismo vehículo, manteniendo la esencia de la marca bávara.
Experiencia de conducción
Al volante del 330d Touring, la experiencia es gratificante. El motor diésel de 184 CV entrega una potencia contundente y un par motor de 390 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta enérgica y una capacidad de aceleración notable para su época, alcanzando los 100 km/h en 8.3 segundos. La transmisión automática de 5 velocidades, suave y precisa, complementa a la perfección el carácter del motor, ofreciendo transiciones fluidas. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los estabilizadores, proporciona un equilibrio excelente entre confort y dinamismo, permitiendo disfrutar de una conducción ágil y segura tanto en autopista como en carreteras reviradas. La dirección de cremallera ofrece una buena comunicación con el asfalto, y los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan una detención eficaz. Es un coche que invita a conducir, transmitiendo confianza y placer en cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 3 Touring de 1998 es atemporal y elegante. Mantiene las líneas clásicas de BMW, con una silueta alargada y proporcionada que disimula su naturaleza familiar. El frontal presenta los característicos riñones dobles y los faros dobles, que le otorgan una mirada decidida. La línea de cintura ascendente y la caída suave del techo hacia la zaga le confieren un aspecto dinámico y deportivo, sin sacrificar la funcionalidad. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 205/50 R17 W realzan su presencia. En el interior, la calidad de los materiales y el diseño orientado al conductor son evidentes, creando un ambiente premium y ergonómico. A pesar de sus dimensiones compactas para un familiar (4478 mm de largo), ofrece un maletero de 435 litros, práctico para el día a día y los viajes.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el BMW 330d Touring de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor diésel de 2.9 litros y seis cilindros en línea destacaba por la inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizaban la combustión, mejoraban la eficiencia y reducían las emisiones. La transmisión automática de 5 velocidades era un referente en suavidad y rapidez. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de gran tamaño y una suspensión bien calibrada. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su chasis y dirección ofrecían un control excelente. El bloque de hierro y la culata de aluminio del motor eran una muestra de la ingeniería robusta y duradera de BMW.
Competencia
En su segmento, el BMW 330d Touring de 1998 competía con modelos como el Audi A4 Avant 2.5 TDI, el Mercedes-Benz Clase C Estate 270 CDI o el Volkswagen Passat Variant 2.5 V6 TDI. Frente a ellos, el BMW destacaba por su enfoque más deportivo en la conducción, la suavidad y potencia de su motor de seis cilindros en línea, y una imagen de marca con un fuerte atractivo emocional. Si bien sus rivales ofrecían también buenas prestaciones y calidad, el BMW se diferenciaba por esa conexión especial entre el conductor y la máquina, un sello distintivo de la marca.
Conclusión
El BMW 330d Touring Aut. de 1998 es un coche que, incluso hoy, mantiene su atractivo. Combina la practicidad de un familiar con el dinamismo y la calidad de un BMW. Su motor diésel de seis cilindros es una joya de la ingeniería, potente y refinado, y la transmisión automática contribuye a una experiencia de conducción placentera. Es un vehículo que invita a viajar, a disfrutar de la carretera, sin renunciar al espacio y la comodidad para la familia. Un clásico moderno que representa una época dorada para los motores diésel de alto rendimiento.




