BMW 325i Touring · 192 CV (2001-2005)

1998
Gasolina
RWD
Manual 5v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

192CV

Par

245Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

237km/h

Peso

1545kg

Precio

37,700

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

435 L

Depósito

63 L

Potencia

141 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima192 CV / 141 kW
Par máximo245 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero435 L

Análisis detallado del BMW 325i Touring · 192 CV (2001-2005)

Descripción general

El BMW 325i Touring de 1998 es un vehículo que encarna la esencia de la marca bávara: deportividad, elegancia y funcionalidad. Esta versión familiar del Serie 3, con su motor de seis cilindros en línea, prometía una experiencia de conducción emocionante sin sacrificar la practicidad para el día a día. Lanzado en un momento donde BMW ya era sinónimo de placer al volante, el 325i Touring buscaba conquistar a aquellos que deseaban un coche versátil pero con un marcado carácter dinámico.

Experiencia de conducción

Al volante del BMW 325i Touring, la sensación es de control absoluto y refinamiento. El motor de 2.5 litros y 192 CV responde con una suavidad y una progresividad que invitan a disfrutar de cada aceleración. La caja de cambios manual de 5 velocidades, precisa y bien escalonada, permite exprimir al máximo el potencial del propulsor. La dirección, directa y comunicativa, junto con una suspensión equilibrada, ofrece un comportamiento dinámico excepcional, tanto en carreteras reviradas como en largos viajes por autopista. Es un coche que se siente ágil y estable, transmitiendo confianza al conductor en todo momento. La tracción trasera añade un toque de deportividad que los puristas sabrán apreciar, haciendo que cada curva sea una delicia.

Diseño y estética

El diseño del BMW 325i Touring de 1998 es un ejemplo de la atemporalidad de las líneas de BMW. Con una silueta elegante y proporcionada, combina la deportividad de la berlina con la funcionalidad de un familiar. Los característicos riñones frontales y los faros dobles redondos le otorgan una identidad inconfundible. La línea de cintura ascendente y la zaga bien integrada confieren al Touring una imagen dinámica y robusta, lejos de la pesadez que a veces caracteriza a los vehículos familiares. Es un diseño que, incluso hoy, sigue siendo atractivo y reconocible, demostrando la maestría de BMW en la creación de formas que perduran en el tiempo.

Tecnología y características

En su época, el BMW 325i Touring incorporaba tecnología avanzada para mejorar la experiencia de conducción y la seguridad. Su motor de seis cilindros en línea, con inyección indirecta, era un prodigio de ingeniería que ofrecía un equilibrio perfecto entre potencia y suavidad. La suspensión independiente en ambos ejes, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, garantizaba un comportamiento dinámico superior. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y los asistentes de conducción actuales, su tecnología se centraba en la mecánica y la ergonomía, con un salpicadero orientado al conductor y controles intuitivos. La calidad de los materiales y el ajuste de los componentes eran testimonio de la ingeniería alemana, pensada para durar.

Competencia

En el segmento de los familiares premium de su época, el BMW 325i Touring se enfrentaba a duros competidores como el Audi A4 Avant y el Mercedes-Benz Clase C Estate. Mientras que Audi ofrecía la tracción quattro y un diseño más sobrio, y Mercedes-Benz destacaba por su confort y prestigio, el BMW se posicionaba como la opción más deportiva y orientada al conductor. Su motor de seis cilindros y su tracción trasera le daban una ventaja en sensaciones de conducción, atrayendo a aquellos que buscaban un familiar con alma de deportivo. Cada uno tenía sus puntos fuertes, pero el BMW sobresalía por su dinamismo y la conexión que establecía con el conductor.

Conclusión

El BMW 325i Touring de 1998 es un clásico moderno que sigue siendo muy valorado por su combinación de rendimiento, practicidad y el inconfundible placer de conducción BMW. Es un coche que enamora por su motor suave y potente, su chasis equilibrado y su diseño atemporal. Para aquellos que buscan un vehículo familiar con carácter deportivo y una calidad de construcción excepcional, este modelo sigue siendo una opción muy atractiva. Representa una época dorada de BMW, donde la ingeniería mecánica y la experiencia al volante eran las máximas prioridades.