BMW 330i Touring · 231 CV (2003-2005)

1998
Gasolina
RWD
Manual 6v
BMW Serie 3 - Vista 1
BMW Serie 3 - Vista 2
BMW Serie 3 - Vista 3
BMW Serie 3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 3

Potencia

231CV

Par

300Nm

Consumo

9.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.7s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1575kg

Precio

41,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

435 L

Depósito

63 L

Potencia

170 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima231 CV / 170 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero435 L

Análisis detallado del BMW 330i Touring · 231 CV (2003-2005)

Descripción general

El BMW 330i Touring de 1998 es una joya automovilística que combina la elegancia de un familiar con el espíritu deportivo de BMW. Con su motor de gasolina de 231 CV, este modelo promete una experiencia de conducción emocionante y versátil, ideal para quienes buscan prestaciones y funcionalidad en un mismo vehículo. Su diseño atemporal y su ingeniería alemana lo convierten en un clásico moderno, capaz de despertar pasiones y ofrecer un rendimiento excepcional en cualquier situación.

Experiencia de conducción

Al volante del 330i Touring, la sensación es de control absoluto y dinamismo. El motor de seis cilindros en línea, con sus 231 CV y 300 Nm de par, ofrece una respuesta inmediata y una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.7 segundos, lo que te pegará al asiento. La transmisión manual de 6 velocidades permite una conexión íntima con la mecánica, mientras que la tracción trasera garantiza una experiencia de conducción puramente deportiva. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto a los frenos de disco ventilados, aseguran una estabilidad y un agarre impresionantes, haciendo que cada curva sea un placer. Es un coche que te invita a conducir, a sentir la carretera y a disfrutar de cada kilómetro con una sonrisa.

Diseño y estética

El diseño del BMW 330i Touring de 1998 es un equilibrio perfecto entre deportividad y funcionalidad. Sus líneas fluidas y elegantes, características de la Serie 3 de BMW, le otorgan una presencia sofisticada y atemporal. La carrocería familiar, o Touring, no compromete la estética deportiva, sino que la complementa con una mayor versatilidad y espacio. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 W realzan su carácter dinámico, mientras que los detalles bien cuidados, tanto en el exterior como en el interior, reflejan la calidad y el buen gusto de la marca bávara. Es un coche que, a pesar de los años, sigue atrayendo miradas y manteniendo su relevancia estética.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de finales de los 90, el BMW 330i Touring incorpora tecnología avanzada para su época. Su motor de 2979 cc con inyección indirecta y admisión variable es un ejemplo de ingeniería de precisión, diseñado para optimizar el rendimiento y la eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades ofrece un control preciso y una experiencia de conducción más inmersiva. En cuanto a la seguridad y el confort, cuenta con frenos de disco ventilados en ambos ejes y una dirección de cremallera que proporciona una respuesta directa y comunicativa. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su tecnología se centra en la mecánica pura y en la conexión entre el conductor y la máquina, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y gratificante.

Competencia

En su momento, el BMW 330i Touring compitió con otros familiares deportivos premium como el Audi A4 Avant 3.0 quattro o el Mercedes-Benz C 320 Estate. Frente a ellos, el BMW destacaba por su tracción trasera, que ofrecía una dinámica de conducción más purista y deportiva, y por la finura y potencia de su motor de seis cilindros en línea. Su equilibrio entre prestaciones, diseño y funcionalidad lo posicionaba como una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche familiar con alma de deportivo, superando a sus rivales en sensaciones al volante y en la conexión emocional que generaba con el conductor.

Conclusión

El BMW 330i Touring de 1998 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Combina la practicidad de un familiar con la emoción de un deportivo, todo ello envuelto en un diseño elegante y atemporal. Su motor potente y su dinámica de conducción excepcional lo convierten en una opción ideal para los entusiastas que buscan un coche con carácter y alma. A pesar de su antigüedad, sigue siendo un vehículo capaz de ofrecer grandes satisfacciones al volante, un verdadero clásico que ha sabido envejecer con dignidad y que aún hoy es capaz de robar miradas y arrancar sonrisas. Es una inversión en placer de conducir y en un pedazo de la historia automotriz.