Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
170CV
Par
210Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
226km/h
Peso
1570kg
Precio
35,900€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
5 / 4 puertas
460 L
70 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 520i · 170 CV (2000-2003)
Descripción general
El BMW Serie 5 de 1996, en su versión 520i, representa la esencia de la berlina premium de la época. Con un motor de seis cilindros en línea y 170 CV, este modelo ofrecía una combinación de elegancia, rendimiento y confort que lo convertía en una opción muy deseada para aquellos que buscaban un coche de representación con un toque deportivo. Su diseño atemporal y su ingeniería robusta lo posicionaron como un referente en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 520i, la sensación es de solidez y refinamiento. El motor de 2.2 litros, con sus 170 CV, entrega la potencia de forma suave y progresiva, invitando a disfrutar de cada trayecto. La dirección precisa y la suspensión bien equilibrada, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporcionan un excelente compromiso entre confort y agilidad. Es un coche que se siente plantado en la carretera, transmitiendo confianza en curvas y estabilidad a altas velocidades. La caja de cambios manual de 5 velocidades permite un control total sobre la entrega de potencia, haciendo la experiencia de conducción más interactiva y gratificante. Es un coche que te envuelve, te hace sentir parte de la máquina, y te invita a recorrer kilómetros con una sonrisa.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 5 (E39) es un clásico atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, sin estridencias, le otorgan una presencia imponente y sofisticada. La característica parrilla de doble riñón, los faros dobles y la silueta equilibrada son sellos distintivos de la marca. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes. El habitáculo está diseñado pensando en la ergonomía y el confort, con un salpicadero orientado al conductor y asientos que ofrecen un excelente soporte. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y relevante, demostrando que un buen diseño perdura en el tiempo.
Tecnología y características
Aunque hablamos de un coche de finales de los 90, el BMW 520i incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor de seis cilindros en línea, con inyección indirecta y culata de aluminio, era un ejemplo de ingeniería mecánica. La tracción trasera, un sello distintivo de BMW, garantizaba un comportamiento dinámico superior. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, ofreciendo una capacidad de frenado eficaz. La dirección de cremallera proporcionaba una respuesta directa y precisa. Si bien no disponía de las pantallas táctiles o los asistentes a la conducción actuales, su tecnología se centraba en la mecánica y la dinámica de conducción, elementos que aún hoy son valorados por los entusiastas.
Competencia
En su momento, el BMW 520i se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas premium. Sus principales rivales eran el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y, en menor medida, el Volvo S70. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el BMW destacaba por su enfoque en la deportividad y la experiencia de conducción, sin sacrificar el confort y la calidad que se esperaban de un coche de su categoría.
Conclusión
El BMW 520i de 1996 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa una época dorada para BMW, donde la ingeniería, el diseño y la pasión por la conducción se fusionaban para crear vehículos excepcionales. Su motor de seis cilindros, su tracción trasera y su equilibrio dinámico lo convierten en un clásico moderno, capaz de ofrecer aún hoy una experiencia de conducción gratificante y emocionante. Es un coche para aquellos que aprecian la calidad, el rendimiento y la elegancia atemporal.




