BMW 528i · 193 CV (2000)

1996
Gasolina
RWD
Manual 5v
BMW Serie 5 - Vista 1
BMW Serie 5 - Vista 2
BMW Serie 5 - Vista 3
BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

193CV

Par

280Nm

Consumo

9.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

240km/h

Peso

1500kg

Precio

40,160

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

70 L

Potencia

142 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima193 CV / 142 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero460 L

Análisis detallado del BMW 528i · 193 CV (2000)

Descripción general

El BMW Serie 5 de 1996, en su versión 528i, representa la quintaesencia de la berlina de lujo deportiva de la época. Con un precio de 40.160 €, este modelo no solo ofrecía un estatus, sino también una experiencia de conducción inigualable. Su motor de gasolina de 2.8 litros y 193 CV, combinado con una transmisión manual de 5 velocidades y tracción trasera, prometía emociones fuertes y un rendimiento excepcional para su segmento.

Experiencia de conducción

Conducir el BMW 528i de 1996 es sumergirse en una experiencia donde la potencia y el control se fusionan. Sus 193 CV se sienten con una entrega suave pero contundente, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 7.5 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h. La dirección precisa y la suspensión bien ajustada, con estabilizadoras tanto delante como detrás, transmiten una sensación de aplomo y agilidad, haciendo que cada curva sea un placer. El sonido del motor de seis cilindros en línea es una melodía para los entusiastas, invitando a exprimir cada marcha. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, ofreciendo una experiencia de conducción purista y gratificante.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 de 1996 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y proporcionadas, con una longitud de 4775 mm y una anchura de 1800 mm, irradian una presencia imponente y sofisticada. La icónica parrilla de doble riñón y los faros dobles redondos son sellos distintivos de la marca, que en este modelo se integran armoniosamente en una estética que combina deportividad y distinción. El interior, aunque no se detalla en los datos, se caracterizaba por su ergonomía y la calidad de sus materiales, creando un ambiente de lujo discreto y funcional. Es un diseño que ha envejecido con gracia, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.

Tecnología y características

En el corazón tecnológico del BMW 528i de 1996 encontramos un motor de gasolina de 2793 cc con 6 cilindros en línea, fabricado íntegramente en aluminio, lo que contribuía a un menor peso y una mejor distribución de masas. La inyección indirecta aseguraba una combustión eficiente y una respuesta rápida del acelerador. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción modernos, la ingeniería de BMW se centraba en la mecánica pura: una transmisión manual de 5 velocidades que ofrecía un control total al conductor y un sistema de frenos con discos ventilados de 296 mm delante y 298 mm detrás, garantizando una capacidad de frenado excepcional. La tracción trasera, un sello de identidad de BMW, proporcionaba un comportamiento dinámico y deportivo.

Competencia

En su época, el BMW 528i de 1996 se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas de lujo y altas prestaciones. Sus principales rivales incluían modelos como el Mercedes-Benz Clase E (W210), que ofrecía un enfoque más centrado en el confort y la elegancia, y el Audi A6 (C5), que destacaba por su tracción quattro y su diseño más moderno. Otros contendientes podrían haber sido el Volvo S70 o el Saab 9-5, aunque con un enfoque ligeramente diferente. El BMW se distinguía por su equilibrio entre deportividad, lujo y una experiencia de conducción más orientada al conductor.

Conclusión

El BMW 528i de 1996 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa una era dorada para BMW, donde la ingeniería mecánica y la pasión por la conducción se unían en un paquete elegante y potente. Su combinación de un motor robusto, un diseño atemporal y unas sensaciones al volante inigualables lo convierten en un clásico moderno muy apreciado. A pesar de su consumo combinado de 9.5 l/100km, que hoy podría parecer elevado, su rendimiento y el placer que ofrece compensan con creces. Es un vehículo que sigue cautivando a quienes buscan la esencia de la conducción deportiva y el lujo discreto.