BMW 540i · 286 CV (2000-2003)

1996
Gasolina
RWD
Manual 6v
BMW Serie 5 - Vista 1
BMW Serie 5 - Vista 2
BMW Serie 5 - Vista 3
BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

286CV

Par

440Nm

Consumo

12.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1705kg

Precio

56,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

70 L

Potencia

210 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima286 CV / 210 kW
Par máximo440 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero460 L

Análisis detallado del BMW 540i · 286 CV (2000-2003)

Descripción general

El BMW Serie 5 de 1996, en su versión 540i, representa la quintaesencia de la berlina deportiva de lujo de finales de los 90. Con un motor V8 de 4.4 litros y 286 CV, este modelo no solo prometía prestaciones de infarto, sino también la sofisticación y el confort que se esperaban de un BMW de alta gama. Su precio de 56.900 euros en 2002 lo posicionaba como un vehículo exclusivo, destinado a aquellos que buscaban una experiencia de conducción superior y un estatus inconfundible.

Experiencia de conducción

Conducir el BMW 540i es una experiencia que evoca una mezcla de potencia bruta y refinamiento. El motor V8 de 286 CV entrega una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.2 segundos, una cifra impresionante para la época, y su velocidad máxima de 250 km/h habla por sí sola. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control total sobre la entrega de potencia, haciendo que cada cambio sea una conexión directa con la máquina. El sonido del V8 es un rugido melódico que acompaña cada aceleración, mientras que la suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un equilibrio perfecto entre confort y deportividad. La dirección de recirculación de bolas, aunque no tan directa como las modernas, transmite una sensación de solidez y control. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo la carretera bajo tus pies y la potencia a tu disposición.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 de 1996 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y fluidas, sin estridencias, proyectan una imagen de sobriedad y distinción. La parrilla de doble riñón, los faros dobles y la silueta alargada son elementos distintivos de BMW que se integran a la perfección en este modelo. Con 4775 mm de largo, 1800 mm de ancho y 1435 mm de alto, su presencia es imponente pero no ostentosa. El interior, aunque no se detalla aquí, se caracterizaba por la calidad de sus materiales y una ergonomía pensada para el conductor, creando un ambiente de lujo discreto y funcional.

Tecnología y características

En su época, el BMW 540i incorporaba tecnología avanzada para mejorar tanto el rendimiento como la seguridad. El motor V8 de aluminio, con 4 válvulas por cilindro e inyección indirecta, era un prodigio de la ingeniería. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes, con 324 mm delante y 298 mm detrás, garantizaban una frenada potente y segura. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción modernos, la suspensión independiente en ambos ejes y la dirección asistida contribuían a una experiencia de conducción superior. La fiabilidad mecánica de BMW en esta era era un punto fuerte, con componentes robustos y duraderos.

Competencia

En el segmento de las berlinas de lujo y altas prestaciones, el BMW 540i se enfrentaba a duros competidores. Sus principales rivales eran el Mercedes-Benz Clase E, especialmente en sus versiones más potentes, y el Audi A6. También se medía con modelos como el Jaguar S-Type o el Lexus GS, todos ellos buscando ofrecer la mejor combinación de lujo, rendimiento y prestigio. El 540i destacaba por su enfoque más deportivo y su motor V8, que ofrecía una experiencia de conducción más visceral que algunos de sus competidores.

Conclusión

El BMW 540i de 1996 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería alemana de su tiempo, combinando un motor V8 potente y refinado con un chasis equilibrado y un diseño elegante. Es un vehículo que, incluso hoy, sigue siendo deseado por los entusiastas de la conducción, ofreciendo una experiencia al volante que pocos coches pueden igualar. Su legado perdura como un ejemplo de cómo una berlina puede ser a la vez lujosa, cómoda y emocionante.