Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
286CV
Par
440Nm
Consumo
12.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1630kg
Precio
55,275€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
460 L
70 L
210 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 540i · 286 CV (2000)
Descripción general
El BMW 540i de 1996 es una berlina que encarna la esencia de la deportividad y el lujo de la marca bávara. Con un motor V8 de 4.4 litros y 286 CV, este modelo prometía una experiencia de conducción emocionante y un confort excepcional, posicionándose como una opción destacada en su segmento.
Experiencia de conducción
Conducir el 540i es una experiencia que te envuelve. El motor V8 responde con una suavidad y una contundencia impresionantes, entregando 440 Nm de par a 3600 rpm que te pegan al asiento. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.2 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h hablan por sí solas. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control total, haciendo que cada cambio sea preciso y gratificante. A pesar de su potencia, el coche mantiene una compostura admirable, con una suspensión que filtra las irregularidades del terreno sin sacrificar la conexión con la carretera. Es un coche que te invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo la potencia bajo el pie derecho y la precisión en cada giro.
Diseño y estética
El diseño del BMW 540i de 1996 es un clásico atemporal. Sus líneas elegantes y proporcionadas, con una silueta que combina deportividad y sobriedad, lo hacen inconfundiblemente BMW. La parrilla de doble riñón, los faros delanteros con su característica forma y las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 225/55 R16 le confieren una presencia imponente pero refinada. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes, creando un ambiente de lujo y funcionalidad. Es un diseño que no busca la ostentación, sino la elegancia duradera y la ergonomía pensada para el conductor.
Tecnología y características
En 1996, el BMW 540i incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor V8 de aluminio, con 4 válvulas por cilindro e inyección indirecta, era un prodigio de la ingeniería. La tracción trasera y la transmisión manual de 6 velocidades ofrecían una conexión pura con la mecánica. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y los asistentes de conducción actuales, su tecnología se centraba en la optimización del rendimiento y la seguridad, con frenos de disco ventilados en ambos ejes y estabilizadoras para un comportamiento dinámico excepcional. Era un coche que priorizaba la experiencia de conducción a través de una mecánica sofisticada y bien ajustada.
Competencia
En su época, el BMW 540i se enfrentaba a rivales de la talla del Mercedes-Benz Clase E y el Audi A6. Mientras que Mercedes-Benz ofrecía un enfoque más centrado en el confort y el lujo, y Audi destacaba por su tracción quattro y su diseño sobrio, el BMW 540i se posicionaba como la opción más deportiva y dinámica, sin renunciar al lujo y la calidad. Su motor V8 y su tacto de conducción lo diferenciaban claramente de sus competidores, atrayendo a aquellos que buscaban una berlina de altas prestaciones con un marcado carácter deportivo.
Conclusión
El BMW 540i de 1996 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería alemana de su tiempo, ofreciendo una combinación inigualable de potencia, elegancia y placer de conducción. Es un vehículo que, incluso hoy, sigue cautivando por su diseño atemporal y sus prestaciones emocionantes. Para los amantes de la conducción pura y el lujo discreto, el 540i es una joya que merece ser recordada y, si es posible, experimentada.




