Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
177CV
Par
400Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
208g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
227km/h
Peso
1670kg
Precio
46,551€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
130 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 525d Aut. · 177 CV (2005-2007)
Descripción general
El BMW Serie 5 de 2003, en su versión 525d Aut., representa la quinta generación de una berlina de lujo que ha sabido combinar a la perfección elegancia, rendimiento y confort. Con un motor diésel de 177 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este modelo se posicionó como una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche premium con un equilibrio excepcional entre potencia y eficiencia. Su diseño, obra de Chris Bangle, generó debate en su momento, pero con el tiempo se ha consolidado como un referente de modernidad y distinción.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 525d Aut. de 2003, la experiencia es sublime. El motor diésel de seis cilindros en línea, con sus 177 CV y 400 Nm de par, ofrece una respuesta contundente y progresiva, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8.3 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 227 km/h. La transmisión automática de 6 velocidades funciona con una suavidad y precisión que hacen que cada cambio sea imperceptible, contribuyendo a una conducción relajada y placentera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los discos de freno ventilados en ambos ejes, garantizan un comportamiento dinámico excepcional, con una estabilidad y un aplomo que invitan a devorar kilómetros. La dirección, sensible a la velocidad, proporciona una conexión directa con la carretera, transmitiendo confianza y control en todo momento. A pesar de su tamaño, el Serie 5 se siente ágil y manejable, tanto en ciudad como en carretera, ofreciendo un confort de marcha que pocos rivales pueden igualar.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 5 (E60) de 2003 fue, y sigue siendo, un punto de inflexión. Chris Bangle, el entonces jefe de diseño de BMW, rompió con las líneas más conservadoras de sus predecesores para crear una estética más atrevida y contemporánea. Los faros delanteros, con su característica forma de 'ojo de ángel', y la parrilla de doble riñón, se integran armoniosamente en un frontal imponente. La silueta lateral, con una línea de cintura ascendente y un techo ligeramente arqueado, confiere al coche una imagen dinámica y elegante. La zaga, con sus pilotos traseros en forma de L, completa un conjunto que, aunque inicialmente controvertido, ha envejecido con una dignidad admirable, manteniendo su atractivo y distinción a lo largo de los años. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 225/55 R16 W complementan la estética general, aportando un toque de deportividad sin sacrificar el confort.
Tecnología y características
El BMW 525d Aut. de 2003 incorporaba una serie de innovaciones tecnológicas que lo situaban a la vanguardia de su segmento. El motor diésel de 2.5 litros, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un prodigio de ingeniería que ofrecía un rendimiento excepcional con un consumo combinado de 7.8 l/100km y unas emisiones de CO2 de 208 g/km. La transmisión automática de 6 velocidades, una de las más avanzadas de su época, garantizaba una gestión óptima de la potencia. En el interior, el sistema iDrive, aunque complejo para algunos, centralizaba el control de diversas funciones del vehículo, desde el sistema de audio hasta la navegación. La dirección asistida sensible a la velocidad y los sistemas de seguridad activa y pasiva, como el control de estabilidad y tracción, contribuían a una experiencia de conducción segura y controlada. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, reflejaba la búsqueda de durabilidad y eficiencia.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas premium, el BMW 525d Aut. de 2003 se enfrentaba a duros rivales. El Mercedes-Benz Clase E (W211), con su elegancia clásica y su enfoque en el confort, era un competidor directo. El Audi A6 (C6), con su tracción quattro y su sofisticado interior, también presentaba una alternativa muy sólida. Otros contendientes incluían el Lexus GS, que ofrecía una fiabilidad legendaria y un alto nivel de equipamiento, y el Jaguar S-Type, con su estilo retro y su carácter distintivo. Cada uno de estos modelos tenía sus propias fortalezas, pero el Serie 5 destacaba por su equilibrio dinámico, su tecnología avanzada y su inconfundible placer de conducción.
Conclusión
El BMW 525d Aut. de 2003 es mucho más que una berlina de lujo; es una declaración de intenciones. Su combinación de un potente y eficiente motor diésel, una transmisión automática impecable, un diseño que ha sabido trascender el tiempo y una tecnología avanzada lo convierten en un coche que sigue siendo deseable hoy en día. Ofrece una experiencia de conducción emocionante y confortable, ideal para largos viajes o para el día a día. Es un vehículo que, a pesar de los años, mantiene su esencia de deportividad y elegancia, consolidándose como un clásico moderno y una opción excepcional para aquellos que buscan un coche con carácter y prestaciones de primer nivel. Su fiabilidad, unida a la calidad de construcción de BMW, asegura que este modelo seguirá ofreciendo satisfacciones durante muchos años.




