BMW 525i · 192 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
RWD
Manual 6v
BMW Serie 5 - Vista 1
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BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

192CV

Par

245Nm

Consumo

9.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

238km/h

Peso

1565kg

Precio

42,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

70 L

Potencia

141 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima192 CV / 141 kW
Par máximo245 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero520 L

Análisis detallado del BMW 525i · 192 CV (2003-2005)

Descripción general

El BMW Serie 5 de 2003, en su versión 525i, representa la quinta generación de una berlina que siempre ha sido sinónimo de elegancia, rendimiento y confort. Con un precio de 42.900 € en su lanzamiento, este modelo se posicionó como una opción premium para aquellos que buscaban una experiencia de conducción superior, combinando la sofisticación de un sedán de lujo con la agilidad característica de BMW. Su motor de gasolina de 2.5 litros y 192 CV prometía una respuesta enérgica y un placer de conducir inigualable.

Experiencia de conducción

Al volante del BMW 525i, la sensación es de control absoluto y refinamiento. El motor de seis cilindros en línea, con sus 192 CV, entrega la potencia de manera suave pero contundente, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.9 segundos y una velocidad máxima de 238 km/h. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción más conectada. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados en ambos ejes, garantizan una estabilidad y una capacidad de frenado excepcionales. A pesar de su tamaño, el coche se siente ágil y equilibrado, invitando a disfrutar de cada curva. El consumo combinado de 9.4 l/100km es razonable para la época y el tipo de motor.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 (E60) de 2003 fue revolucionario y, en su momento, generó debate. Con sus 4841 mm de largo, 1846 mm de ancho y 1468 mm de alto, presentaba una silueta más moderna y atlética que sus predecesores. Las líneas fluidas y las superficies limpias, aunque controvertidas para algunos puristas, le otorgaban una presencia imponente y sofisticada. El interior, con capacidad para cinco ocupantes y un maletero de 520 litros, destacaba por su ergonomía y la calidad de los materiales, creando un ambiente de lujo y confort. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 225/55 R16 W completaban una estética elegante y deportiva.

Tecnología y características

En 2003, el BMW Serie 525i incorporaba tecnología avanzada para su época. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento o asistencia a la conducción específicos, la ingeniería del motor de aluminio con inyección indirecta y el sistema de tracción trasera eran pilares de su rendimiento. La dirección de cremallera con asistencia hidráulica ofrecía una respuesta directa y comunicativa. La construcción ligera con materiales como el aluminio en el bloque y la culata del motor contribuía a un peso contenido de 1565 kg, mejorando la dinámica de conducción y la eficiencia. La atención al detalle en la suspensión y los frenos también reflejaba un compromiso con la tecnología orientada al rendimiento y la seguridad.

Competencia

Los principales rivales del BMW 525i de 2003 en el segmento de las berlinas premium eran el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y el Lexus GS. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el BMW se distinguía por su enfoque en la dinámica de conducción y la deportividad. Frente a la comodidad más tradicional del Mercedes o la tracción quattro del Audi, el Serie 5 ofrecía una experiencia más directa y emocionante al volante, manteniendo un alto nivel de confort y sofisticación.

Conclusión

El BMW 525i de 2003 fue una berlina que marcó una época, combinando un diseño audaz con un rendimiento excepcional y un confort de marcha superior. Su motor de seis cilindros, su chasis equilibrado y su interior lujoso lo convirtieron en una opción muy deseada para aquellos que buscaban una experiencia de conducción premium. A pesar de las controversias iniciales sobre su diseño, el tiempo ha demostrado que fue un modelo influyente que sentó las bases para futuras generaciones de la Serie 5, consolidando la reputación de BMW como fabricante de coches que emocionan al volante.