Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
218CV
Par
500Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.1s
Vel. Máx.
245km/h
Peso
1670kg
Precio
47,600€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
160 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 530d · 218 CV (2005)
Descripción general
El BMW Serie 5 de 2003, en su versión 530d, se presenta como una berlina de lujo que combina la elegancia característica de la marca bávara con un rendimiento diésel sorprendente para su época. Con un precio de 47.600 euros en 2005, este vehículo se posicionaba en el segmento premium, ofreciendo una experiencia de conducción sofisticada y potente. Su motor de 218 CV y 500 Nm de par prometía una respuesta contundente y un consumo contenido, marcando un hito en la ingeniería diésel de BMW.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 530d, la sensación es de control absoluto y confort. La dirección, precisa y sensible a la velocidad, transmite confianza en cada curva. El motor diésel de seis cilindros, con sus 218 CV, empuja con una fuerza impresionante desde bajas revoluciones, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 7.1 segundos. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del terreno con maestría, ofreciendo un equilibrio perfecto entre deportividad y comodidad. Es un coche que invita a devorar kilómetros sin fatiga, con un aplomo en carretera que pocos rivales podían igualar en su momento. La caja de cambios manual de 6 velocidades, aunque robusta, podría haber sido más suave en su accionamiento para redondear la experiencia.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 5 de 2003 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia imponente pero discreta. La carrocería berlina de cuatro puertas, con una longitud de 4841 mm, una anchura de 1846 mm y una altura de 1468 mm, proyecta una imagen de solidez y distinción. Los detalles, como los faros delanteros y traseros, se integran armoniosamente en el conjunto, creando una estética que, incluso hoy, sigue siendo atractiva. El interior, con capacidad para cinco ocupantes y un maletero de 520 litros, destaca por su ergonomía y la calidad de los materiales, aunque el diseño podría resultar algo sobrio para algunos gustos.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el BMW 530d de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor diésel de 2993 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La tracción trasera y la transmisión manual de seis velocidades garantizaban una experiencia de conducción purista. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes, de 324 mm delante y 320 mm detrás, aseguraban una capacidad de detención sobresaliente. Aunque carecía de algunas de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento de serie ofrecía un nivel de seguridad y confort elevado para la época.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas premium, el BMW 530d se enfrentaba a duros rivales como el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y el Lexus GS. Frente a ellos, el Serie 5 destacaba por su enfoque más dinámico y su motor diésel de alto rendimiento. Mientras que el Clase E ofrecía un mayor confort de marcha, el A6 apostaba por la tracción quattro y un diseño más conservador. El Lexus GS, por su parte, se diferenciaba por su fiabilidad y su propuesta más exótica. El BMW 530d se posicionaba como la opción ideal para aquellos que buscaban una berlina de lujo con un marcado carácter deportivo y una eficiencia sorprendente.
Conclusión
El BMW Serie 5 530d de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan una berlina premium con un motor diésel potente y eficiente. Su diseño atemporal, sus excelentes prestaciones y su confort de marcha lo convierten en un vehículo versátil, capaz de afrontar largos viajes con total comodidad o de ofrecer una experiencia de conducción emocionante en carreteras reviradas. Aunque su tecnología pueda parecer algo anticuada en comparación con los modelos actuales, su esencia BMW, centrada en el placer de conducir, permanece intacta. Es un coche que enamora por su equilibrio y su capacidad para transmitir sensaciones al volante.




