BMW 530i · 231 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
RWD
Manual 6v
BMW Serie 5 - Vista 1
BMW Serie 5 - Vista 2
BMW Serie 5 - Vista 3
BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

231CV

Par

300Nm

Consumo

9.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.9s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1570kg

Precio

46,800

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

70 L

Potencia

170 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima231 CV / 170 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero520 L

Análisis detallado del BMW 530i · 231 CV (2003-2005)

Descripción general

El BMW Serie 5 de 2003, en su versión 530i, emerge como una berlina que desafía el paso del tiempo, ofreciendo una combinación de elegancia, potencia y confort. Con un motor de gasolina de 231 CV y una estética que aún hoy atrae miradas, este vehículo se posicionó como una opción premium para aquellos que buscaban una experiencia de conducción superior. Su precio de 46.800 € en su lanzamiento reflejaba su estatus y las prestaciones que prometía.

Experiencia de conducción

Conducir el BMW 530i es una experiencia que evoca emociones. Su motor de seis cilindros en línea, con 2979 cc, entrega 231 CV de potencia a 5900 rpm y un par motor de 300 Nm a 3500 rpm, lo que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 6.9 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso y una conexión íntima con la máquina. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados, garantizan una dinámica de conducción ágil y segura, transmitiendo una sensación de aplomo y deportividad que pocos vehículos de su segmento pueden igualar. El consumo combinado de 9.5 l/100km es razonable para su potencia, pero en ciudad puede ascender a 14.1 l/100km, un recordatorio de su naturaleza prestacional.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 de 2003 es un testimonio de la filosofía de la marca: líneas limpias, proporciones equilibradas y una presencia imponente. Con 4841 mm de largo, 1846 mm de ancho y 1468 mm de alto, su silueta es elegante y atlética. La distancia entre ejes de 2888 mm contribuye a un habitáculo espacioso y confortable para cinco ocupantes, mientras que el maletero de 520 litros ofrece una capacidad generosa para viajes largos. Los detalles como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 225/55 R16 W complementan su estética, proyectando una imagen de sofisticación y rendimiento.

Tecnología y características

Aunque el BMW 530i de 2003 no cuenta con las últimas innovaciones de conectividad actuales, su tecnología se centraba en la ingeniería mecánica y la seguridad. El motor de gasolina con inyección indirecta y admisión variable, junto con materiales ligeros como el aluminio en el bloque y la culata, optimizaban el rendimiento y la eficiencia. La dirección de cremallera con asistencia hidráulica ofrecía una respuesta precisa, mientras que los sistemas de suspensión y frenado avanzados garantizaban un control excepcional. En su época, representaba la vanguardia en ingeniería automotriz, priorizando la experiencia de conducción y la fiabilidad mecánica.

Competencia

En su momento, el BMW 530i competía en un segmento muy exigente, enfrentándose a modelos como el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y el Lexus GS. Cada uno de estos rivales ofrecía sus propias virtudes, pero el BMW se distinguía por su enfoque en la deportividad y el placer de conducir, manteniendo un equilibrio entre lujo y dinamismo que pocos podían igualar. Su motor de seis cilindros era un referente en suavidad y potencia, y su chasis, un ejemplo de ingeniería alemana.

Conclusión

El BMW 530i de 2003 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la ingeniería automotriz de su tiempo, ofreciendo una experiencia de conducción emocionante y un confort excepcional. Su diseño atemporal y sus prestaciones lo convierten en un clásico moderno, un vehículo que sigue siendo deseable para aquellos que aprecian la calidad, el rendimiento y la elegancia. Es un coche que, a pesar de los años, mantiene su esencia y su capacidad para emocionar al volante.